15 de Enero: San Pablo Ermitaño

15 de Enero: San Pablo Ermitaño

Publicado el 15 de enero de 2025

Actualizado el 8 de abril de 2025

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San Pablo ermitaño, fue también conocido como Pablo el egipcio o Pablo de Tebas y habría nacido en en Tebaida, una región que queda junto al río Nilo en Egipto y que tenía por capital a la ciudad de Teba. alrededor de 227.

La historia de su vida se cuenta en el libro La vida de san Pablo el primer ermitaño (Vitae Patrum Vita Pauli primi eremitae) fue compuesta en latín por San Jerónimo, probablemente en 375–376.

En el año 250 estalló la persecución de Decio, que trataba no tanto de que los cristianos llegaran a ser mártires, sino de hacerlos renegar de su religión. En estas circunstancias, Pablo  y su hermana perdieron a sus padres. Para obtener la herencia de Pablo, su cuñado buscó traicionarlo entregándolo a los perseguidores. Según el Vitae PatrumPablo huyó al desierto de Tebas.

Allá encontró unas cavernas donde varios siglos atrás los esclavos de la reina Cleopatra fabricaban monedas. Escogió por vivienda una de esas cuevas, cerca de la cual había una fuente de agua y una palmera. Las hojas de la palmera le proporcionaban vestido. Sus dátiles le servían de alimento. Y la fuente de agua le calmaba la sed. Así viviría hasta los  43 años, cuando un Cuervo comenzó a traerle media barra de pan todos los días. Permanecería en esa cueva por el resto de su vida, casi cien años.

Después de pasar allí en el desierto orando, ayunando, meditando, por más de setenta años seguidos, ya creía que moriría sin volver a ver rostro humano alguno, y sin ser conocido por nadie, cuando Dios dispuso cumplir aquella palabra que dijo Cristo: «Todo el que se humilla será engrandecido» y sucedió que en aquel desierto había otro ermitaño haciendo penitencia. Era San Antonio Abad.

Y una vez a este santo le vino la tentación de creer que él era el ermitaño más antiguo que había en el mundo, y una noche oyó en sueños que le decían: «Hay otro penitente más antiguo que tú. Emprende el viaje y lo lograrás encontrar». Antonio madrugó a partir de viaje y después de caminar horas y horas llegó a la puerta de la cueva donde vivía Pablo. Este al oír ruido afuera creyó que era una fiera que se acercaba, y tapó la entrada con una piedra. Antonio llamó por muy largo rato suplicándole que moviera la piedra para poder saludarlo.

San Antonio Abad, regresó entonces  a su monasterio llevando consigo la túnica tejida con hojas de palma que perteneciera a San Pablo Ermitaño. Honró tanto la túnica que solo la usó dos veces al año: en la fiesta de Pascua y en el día de Pentecostés.

San Pablo el ermitaño con su vida de silencio, oración y meditación en medio del desierto, ha movido a muchos a apartarse del mundo y dedicarse con más seriedad en la soledad a buscar la satisfacción y la eterna salvación.

Oración  San Pablo Ermitaño

Oh Señor: Tu que moviste a San Pablo el primer ermitaño a dejar las vanidades del mundo e irse a la soledad del desierto a orar y meditar, concédenos también a nosotros, dedicar muchas horas en nuestra vida, apartados del bullicio mundanal, a orar, meditar y a hacer penitencia por nuestra salvación y por la conversión del mundo. Amen.

Cordero de Dios

 

San Pablo Ermitaño | Fuentes

https://www.ewtn.com/spanish/Saints/Pablo_Hermita%C3%B1o.htm

https://en.wikipedia.org/wiki/Thebes,_Egypt

Colofón
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