2 de Enero: San Serafín de Sarov


San Serafín de Sarov

San Serafín de Sarov,  es un santo muy particular, pues aunque es un santo perteneciente a la Iglesia Ortodoxa Rusa, es reconocido por la Iglesia Católica como tal.


Día celebración: 2 de enero / 19 de julio.
Lugar de origen: Kursk. Rusia.
Fecha de nacimiento: 30 de julio de 1754.
Fecha de su muerte: 2 de enero de 1833.
Venerado en: Iglesia Ortodoxa e Iglesia Católica.


Contenido

– Introducción
– Prójor se hace monje
– Consagración monástica
– El bosque: Su lugar de perfeccionamiento espiritual
– Atacado por unos ladrones
– La importancia de la alegría
– Motovilov y el Espíritu Santo
– Muerte de San Serafín de Sarov
– Sus reliquias
– La regla Mariana a la Theotokos
– Oración a San Serafín de Sarov


Introducción

San Serafín de Sarov nació 19 de julio de 1759, con el nombre de Prójor Moshnin en la ciudad Kursk en el seno de una familia de comerciantes. Su padre se llamaba Isidoro Mochnine. Cuando tenia 10 años se enfermó gravemente y en un sueño se le apareció la Madre de Dios, que prometió sanarlo.

Pocos días después en Kursk se hizo una procesión con el icono milagroso de Nuestra Señora de Kursk. Debido al mal tiempo la procesión tomó un camino más corto que pasaba cerca de la casa de los Moshnin. Después de que la madre de Prójor (Prokhore) colocó el sagrado icono sobre la cabeza de su hijo enfermo, éste se empezó a curar rápidamente.

Fue, por aquel entonces, que una iglesia, cuyo plano fue diseñado por el célebre Francesco Bartolomeo Rastrelli,iba a ser erigida en aquel lugar. Los trabajos se confiaron a Isidoro Mochnine, padre del pequeño Prokhore, quien poseía una fábrica de ladrillos y tenía reputación de ser un empresario de la construcción, integro y consciente. Joven aún, murió antes de terminar su obra. Su viuda se encargó de ello.

Cuenta la historia, que el pequeño Prokhore,  cayó desde el campanario de la iglesia en construcción, al que se había subido en un descuido de sus padres, pero llegó al suelo sin que le sucediera absolutamente nada.

Prójor se hace monje

A 18 años Prójor decidió hacerse monje. Su madre lo bendijo con un gran crucifijo de bronce, que el santo empezó a llevar siempre sobre su hábito. San Serafín entró en el convento de Sarov como novicio.

Desde su primer día en el convento, su vida se destacó por una extraordinaria moderación en la comida y en el sueño. Esto constituyó una característica de toda su vida. Comía poco y sólo una vez por día. Los miércoles y los viernes directamente se abstenía de comer. Después de pedirle la bendición a su starez (una persona que desempeña su función como consejero y maestro en monasterios ortodoxos), empezó a irse a menudo al bosque para orar y pensar en Dios.

Poco después se enfermó gravemente de nuevo y por tres años tuvo que permanecer acostado la mayor parte del tiempo. Y de nuevo lo sanó la Santísima Virgen María, Quien se le apareció, acompañada de algunos santos. Luego Ella señaló al enfermo y le dijo al apóstol San Juan: «Este es de nuestra estirpe». Luego tocó con Su cetro el costado de San Serafín de Sarov y lo sanó.

Consagración monástica

Su consagración monástica, con el nombre de Serafín, tuvo lugar en el año 1786 (a los 27 años). El nombre Serafín en hebreo significa «ardiente, lleno de fuego.» Poco después fue consagrado como hierodiácono (diácono monje). Él justificaba su nombre con sus ardientes oraciones y pasaba todo el tiempo (salvo mínimos descansos) en el templo. Durante estos esfuerzos de oraciones y servicios religiosos, san Serafín de Sarov fue honrado con la presencia de ángeles, que cantaban y cooficiaban en el templo.

Un Jueves Santo, durante la Liturgia él contempló al Mismo Señor Jesucristo en la forma de Hijo de Hombre, Quien entraba en el templo junto con huestes celestiales y bendecía a los fieles que oraban. Paralizado por esta visión el santo no pudo hablar por mucho tiempo.

El bosque: Su lugar de perfeccionamiento espiritual

En el año 1793, san Serafín fue consagrado hieromonje (monje sacerdote) y por el transcurso de un año ofició Misa y tomó la Comunión todos los días. Luego san Serafín  de Sarov comenzó a alejarse a su «lejano desierto,» en la profundidad del bosque, a 5 kilómetros del monasterio de Sarov.

2 de Enero: San Serafín de Sarov

San Serafín de Sarov pasaba largas horas de oración, recitando de rodillas sobre una enorme roca la Regla Mariana a la Madre de Dios frente al icono mariano conocido como Umilenie («Toda bondad»).

Llego ahí a un gran perfeccionamiento espiritual. Animales salvajes como osos, liebres, lobos, zorros y otros venían a la morada del ermitaño. Una monja anciana, Matrona Pleshcheev del monasterio de Diveevo, vio personalmente como san Serafín alimentaba con sus manos a un oso que se le acercó. «El rostro del starez en aquel momento era luminoso y radiante como el de un Ángel» – contaba ella.

San Serafín de Sarov

San Serafín de Sarov recibía en el bosque la visita de diversos animales, como este oso, al que alimentaba de su propia mano.

Poco después san Serafín comenzó un periodo en el que empezó a pasar los días rezando sobre una piedra cerca de su ermita y las noches en lo espeso del bosque. Él rezaba casi sin interrupción con los brazos levantados hacia el cielo. Esta hazaña espiritual la llevó a cabo por mil días.

Al final de su vida, tras una visión especial de la Madre de Dios, san Serafín asumió la tarea de ser starez y empezó a atender a todos los que venían buscando su consejo y dirección espiritual. Miles de visitantes de diferentes clases sociales venían a verlo y él los enriquecía con sus tesoros espirituales adquiridos durante muchos años de trabajo.

Atacado por unos ladrones

En el año 1804 fue agredido por un grupo de bandidos; San Serafín de Sarov, a pesar de ser un hombre robusto, no se defendió; tiro el hacha con la que trabajaba al suelo, y cruzando sus brazos sobre el pecho, se entregó a sus agresores.

Ellos reclamaban dinero, pero al ver que no podrían obtener lo que buscaban, lo empezaron a golpear en la cabeza con la madera de su propia hacha hasta que la sangre empezó a correr de su boca y oídos y cayó desmayado. Ellos continuaron golpeándolo con un tronco, lo pisaban y lo arrastraban por el suelo. Recién al creerlo muerto lo dejaron.

San Serafín de Sarov

El Icono Mariano conocido como Umilenie, frente al que San Serafín de Sarov pasó interminables horas de oración.

El único tesoro que los bandidos encontraron en su celda era el icono de Nuestra Señora del Enternecimiento (Umilenie), ante el cual él siempre oraba. Cuando estos malhechores fueron prendidos y juzgados, el santo intercedió por ellos ante el juez. Después de los golpes recibidos, san Serafín quedo encorvado para toda su vida.

Se recuperó y marchó de nuevo al monasterio donde fue atendido por un médico. Curado, volvió de nuevo al bosque, andando ya fatigosamente, encorvado y con un bastón, haciendo severo ayuno y orando continuamente pidiendo el fin de las guerras napoleónicas. Cuando estos malhechores fueron prendidos y juzgados, el santo intercedió por ellos ante el juez. Los delincuentes se arrepintieron y pidieron el perdón de Serafín, quien inmediatamente se lo otorgó.

La importancia de la alegría

Todos lo veían siempre muy alegre, manso, cordial, meditabundo y con el alma abierta. A la gente le decía, a modo de saludo, «Alegría mía».  A muchos aconsejaba: «Busca lograr tener el espíritu en paz y miles se salvaran a tu alrededor.» Cuando se le preguntaba la razón de su alegre temperamento, San Serafín de Sarov respondía «¡Cristo resucitó en mi la alegría!» Saludaba a todos sus visitantes, inclinándose hasta el suelo, los bendecía y les besaba las manos.

No hacia falta contarle las preocupaciones pues el starez sabía lo que cada persona tenia en su alma. También decía: «Ser alegre no es un pecado, pues la alegría aleja el cansancio, que causa el desaliento, y esto es lo peor

A un monje le decía una vez:

«Si tú supieras que alegría, que dulzura espera al alma del justo en el cielo, aceptarías todas las penas, las persecuciones y las calumnias agradecido. Hasta si esta misma celda estuviera llena de gusanos y estos comieran nuestro cuerpo durante toda la vida, uno debería aceptar todo esto con ganas, para no ser privado de la alegría celestial que preparó Dios para los que Lo aman.»

 

Motovilov y el Espíritu Santo

Motovilov, era un discípulo cercano y venerador de san Serafín de Sarov, santo este último, cuyos aromas de santidad estaban bien extendidos y perfumaban la vida de quienes le conocían. El joven sacerdote fue testigo de la milagrosa transfiguración de su rostro. Esto tuvo lugar en el bosque durante el sombrío invierno. Era un día nublado, Motovilov estaba sentado sobre un tronco y san Serafín se encontraba frente a él en cuclillas y hablaba sobre el sentido de la vida cristiana y explicaba para que vivimos nosotros, los cristianos, en la tierra:

«Es necesario, que el Espíritu Santo entre en el corazón. Todo lo bueno que hacemos por Cristo nos da al Espíritu Santo, pero sobre todo la oración, que está siempre a nuestro alcance.»

«Padre – le contestó Motovilov – ¿cómo puedo ver yo la Gracia del Espíritu Santo y saber si esta conmigo o no?» San Serafín le dio ejemplos de la vida de santos y apóstoles, pero Motovilov seguía sin entender. Entonces San Serafín de Sarov lo tomó fuerte del hombro y le dijo: «Ambos estamos ahora en el Espíritu de Dios.» Motovilov sintió como que se le abrieron los ojos y vio que el rostro del santo era más luminoso que el sol.

San Serfín de Sarov

La pequeña cabaña de San Serafín de Sarov en el bosque. Wikimedia.

En su corazón Motovilov sentía alegría y la silencio, su cuerpo percibía un calor como si fuera verano y alrededor de ambos se sentía un perfume agradable. Motovilov se asustó por este cambio milagroso, principalmente por la luminosidad del rostro del Santo, pero san Serafín de Sarov le dijo: «No tema, padre, Usted no podría ni siquiera verme, de no estar también en la plenitud del Espíritu Santo. Agradézcale al Señor por Su benevolencia hacia nosotros.»

De esta manera Motovilov entendió no solo en el corazón, pero también con su intelecto, que es lo que sucede con una persona, cuándo el Espíritu Santo desciende sobre ella y la transfigura.

Muerte de San Serafín de Sarov

San Serafín de Sarov se encargó y dirigió a las hermanas del monasterio Diveevo y, siempre bajo la dirección de la Santa Madre de Dios, fundó una comunidad para niñas. Fue en este lugar, mientras rezaba, que la Reina del Cielo anunció al asceta que la hora de salir del mundo a la casa del padre estaba próxima. Así, el 1 de enero de 1833, comulgó, llamó a los monjes para bendecirlos, indicó donde debían sepultarlo y estuvo toda la noche cantando, y rezando.

Este anuncio de nuestra Señora, se verificó durante la madrugada de el 2 de enero, cuando San Serafín de Sarov se hallaba orando de rodillas ante el icono de la Madre de Dios. Allí, entregó el alma al Cielo de manera apacible. Quienes estuvieron presentes acompañándolo en sus oraciones, observaron una hermosa luz salir del rostro del santo en el momento mismo de su muerte.

A través de las oraciones de San Serafín de Sarov se realizaron numerosos milagros y curaciones. El 19 de julio de 1903 tuvo lugar la glorificación del santo de Dios.

Sus reliquias

Luego del estallido de la Revolución Bolchevique en Rusia, autoridades soviéticas iniciaron una feroz persecución de los Cristianos. Como parte de esta, confiscaron muchas reliquias pertenecientes a santos, incluidas las de San Serafín de Sarov. Tanto odio despertaba el santo Serafín entre los bolcheviques, que incluso su biógrafo, Seraphim Chichagov, quien después ocuparía el cargo de  Metropolitano, fue arrestado y sentenciado a muerte por pelotón de fusilamiento en 1937.

En el año 1991, las reliquias de san Serafín de Sarov, fueron descubiertas en un escondite, un museo antirreligioso en el que los bolcheviques almacenaron muchas otras piezas durante setenta años. La noticia causó conmoción en el mundo ortodoxo, pues San Serafín representa para los ortodoxos, lo mismo que San Francisco de Asís para los católicos.

Las reliquias de San Serafín de Sarov fueron llevadas a pie y en procesión religiosa desde Moscú hasta el monasterio Diveevo donde permanecen hasta la fecha.

Las oraciones de San Serafín de Sarov

Tenía  San Serafín tenían un poder de intercesión ante Dios muy grande. Así, sus oraciones por medio del favor divino, eran capaces, incluso, de sanar enfermos en su lecho de muerte. Un caso de estos ocurrió en mayo de 1829, cuando enfermó gravemente la esposa de Alejo Yurievich Vorotilov, de la aldea Pavlov, en la región de Gorbachevo.

Vorotilov tenía una gran fe en la intercesión de San Serafín, y éste le amaba como si fuera discípulo suyo. Así, decidió ir a buscarle a Sarov, a donde llegó a la medianoche. A pesar de ser ya muy tarde, Vorotilov se dirigió inmediatamente a la celda de San Serafín. Éste, que parecía estar esperándolo, se hallaba sentado junto a la puerta, en la oscuridad.

— ¿Qué te ha hecho, alegría mía, venir a la celda del pobre Serafín a estas horas?

— Vine a pedirle ayuda para mi esposa.

— Pero… está escrito que tu esposa debe morir, respondió el santo.

Al escuchar esto, Vorotilov cayó de rodillas y, llorando desconsoladamente, le suplicó que pidiese por la  salud de su esposa. Lleno de compasión, San Serafín de Sarov se puso a orar, permaneciendo en este estado unos diez minutos. Después, abrió los ojos y dirigió su mirada a Vorotilov, para decirle:

—Bien, alegría mía. Dios le da vida a tu esposa. Puedes volver en paz a tu hogar.

Poco después, Vorotilov habría de enterarse que, justo cuando San Serafín oraba, su esposa comenzó a sentir un repentino alivio. Y pronto sanó completamente.

La regla Mariana a la Theotokos

El rosario bizantino o Regla mariana a la Theotokos (Madre de Dios), también conocido como «Rosario ortodoxo» o «Rosario Bizantino», es una hermosa devoción a la Santísima Madre de Dios, bastante similar al rezo del Santo Rosario. Esta forma de oración gozó de una enorme popularidad en el mundo cristiano (sí, en su momento fue más popular que el rezo del rosario) y según recomendaron muchos santos -como lo es el caso de San Serafín de Sarov-, era una oración necesaria para obtener la protección de nuestra Señora.

Cuenta San Serafín de Sarov, que la misma Madre de Dios la presentó a un monje en Tebaida-Egipto, a principios del siglo VIII (antes del gran cisma), en una fecha no precisada. No tardó mucho en difundirse la práctica de esta devoción. Incluso llegó a considerarsele una devoción universal.

Lamentablemente con el pasar de los siglos, la regla cayó en el olvido, pero fue oportunamente rescatada por San Serafín de Sarov  quien la practicaba diariamente y recomendaba a los fieles, el rezo de por lo menos 5 decenas diarias según las posibilidades de cada quien.

Oración a San Serafín de Sarov

Si queremos ser escuchados en la oración, es una costumbre muy cristiana, el primero dar limosna. Es mejor hacer esto cerca del templo, pero si te encuentras con alguien que lo necesite en la calle, puedes darle una pequeña cantidad de dinero. Entonces reza sinceramente:

¡San Serafín de Sarov! Pídele a nuestro Señor el perdón de mis pecados y la prosperidad en mis obras. Protégeme de las intrigas de los enemigos y de la gente insidiosa. Te lo pido en en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración a la Madre de Dios.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

 

San Serafín de Sarov | Fuentes
https://doxologia.org/es/palabras-de-espiritualidad/el-poder-de-las-oraciones-de-san-serafin-de-sarov

http://days.pravoslavie.ru/Life/life6828.htm