Santa Úrsula es una santa legendaria de origen cristiano britano-romano. Se dice que falleció el 21 de octubre de 383. En el antiguo Calendario Romano General, que se usaba antes de 1970, su festividad se celebraba el 21 de octubre. La leyenda cuenta que Úrsula estaba acompañada por un grupo de vírgenes cuyos nombres no se conocen, y todas ellas sufrieron un martirio en Colonia. Aunque sus nombres continúan en el Martirologio Romano, la conmemoración de su festividad no se encuentra en el Calendario Romano General simplificado, tal como se establece en el Missale Romanum de 1970.
Día celebración: 21 de Octubre.
Lugar de origen: Colonia, Alemania.
Fecha de nacimiento: ?
Fecha de su muerte: 21 de Octubre de 383.
Santa Patrona de: Colonia, Inglaterra, arqueros, huérfanos, estudiantes, Binangonan, Rizal.
Contenido
– Introducción
– ¿Una Leyenda?
– Esta es la historia
– La leyenda se complica
– Oración a Santa Úrsula
Introducción
Santa Úrsula, cuyo nombre en latín es Sancta Ursula, es una figura histórica y religiosa venerada en la Iglesia Católica. Sin embargo, su biografía es en gran parte legendaria y su existencia histórica ha sido objeto de debate a lo largo de los siglos. La historia más conocida sobre Santa Úrsula es la Leyenda de Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes, que ha sido transmitida a lo largo de la historia.
Según la leyenda, Santa Úrsula fue una princesa británica del siglo IV que vivió en la ciudad de Colonia, en la actual Alemania. Era una cristiana devota y, junto con un séquito de once jóvenes vírgenes, emprendió un viaje a Roma. Su propósito era visitar al Papa y luego regresar a Colonia. Sin embargo, en su camino de regreso, fueron interceptadas por los hunos y sufrieron el martirio en Colonia.
Aunque esta leyenda ha sido ampliamente difundida y es parte de la tradición católica, no hay evidencia histórica sólida que respalde la existencia de Santa Úrsula o las once mil vírgenes. La historia se ha transmitido en gran parte a través de tradiciones orales y escritas, lo que ha llevado a dudas sobre su autenticidad histórica.
Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes son veneradas como mártires y santas por la Iglesia Católica y otras denominaciones cristianas. Su festividad se celebra el 21 de octubre. A pesar de la falta de evidencia histórica concreta, la figura de Santa Úrsula ha desempeñado un papel importante en la iconografía religiosa y la tradición popular a lo largo de la historia.
¿Una Leyenda?
La forma más antigua de la leyenda es un «sermón» compuesto en Colonia, probablemente a principios del siglo IX, con motivo del día de la fiesta. El autor confiesa que no existía entonces ningún escrito sobre el martirio y se limita a repetir la leyenda oral, sin dar pruebas sobre la veracidad de su contenido.
Las doncellas eran muy numerosas, tal vez varios miles. La principal era Vinosa o Pinosa. El martirio tuvo lugar durante la persecución de Maximiano. Según una leyenda, las vírgenes habían llegado a Colonia con la Legión Tebana, aunque el autor se inclina más bien a pensar que eran originarias de Inglaterra.
Ninguno de los martirologios clásicos de la época menciona a estas mártires, pero Usuardo conmemora a las vírgenes Marta y Saula y sus compañeras, martirizadas en Colonia (en realidad el Martirologio Romano nombra aparte a estas vírgenes) y Wandelberto de Prüm habla de los millares de vírgenes de Cristo que padecieron el martirio a orillas del Rin el 21 de octubre.
La primera mención del nombre de Santa Úrsula, que formaba parte de un grupo de once vírgenes, data de fines del siglo IX. Varias fuentes litúrgicas de esa época, dicen que Santa Úrsula formaba parte de un grupo de siete, ocho u once vírgenes, pero sólo en un caso su nombre figura en primer lugar. A principios del siglo X, empezó a hablarse de «once mil» vírgenes, no sabemos cómo ni por qué.
Según una teoría, la abreviación «XI M.V.» (undecim martyres virgines) se tradujo equivocadamente por undecim milia virginum. Según otra teoría, se combinó la cifra «once», que dan algunos documentos, con los millares de que hablan otros.
Esta es la historia
La leyenda, tal como se consolidó posteriormente en Colonia, se resume de la siguiente manera: Un rey pagano pidió la mano de Úrsula, la hija de un monarca cristiano de Inglaterra. Sin embargo, Úrsula deseaba mantener su virginidad y logró obtener un plazo de tres años, que utilizó para realizar continuos viajes marítimos. Úrsula tenía diez damas de honor, y cada una de ellas, al igual que Úrsula, estaba acompañada por mil compañeras.
La expedición constaba de once barcos. Al concluir el plazo de tres años, los vientos llevaron los barcos a la desembocadura del río Rin. El grupo de doncellas se dirigió a Colonia y luego a Basilea. Una vez allí, Úrsula y sus compañeras desembarcaron, cruzaron los Alpes y se dirigieron a Roma para visitar la tumba de los Apóstoles.
Luego, emprendieron el regreso por el mismo camino hacia Colonia. Dado que Úrsula se negó a casarse con el rey de los hunos, fue asesinada por los bárbaros junto con todas sus compañeras. Los ángeles se encargaron de dispersar a los asesinos, permitiendo que los habitantes de la ciudad recuperaran los cadáveres. En su honor, se construyó una basílica, bajo la supervisión de Clemacio.
Godofredo de Monmouth presenta una versión diferente de la leyenda, que tiene su origen en Galia y es igualmente fantástica. Según esta versión, el emperador Maximiano, es decir, Magno Clemente Máximo, conquistó las Galias en el año 383 y fundó una colonia inglesa en Bretaña, compuesta en su mayoría por soldados, bajo el mando de Cinán Meiriadog. Cinán solicitó al rey de Cornwall, llamado Dionoto, que enviara mujeres para poblar la colonia. Dionoto respondió generosamente enviando a su propia hija, Úrsula, y otras 11,000 doncellas nobles, así como 60,000 jóvenes del pueblo.
Se esperaba que Úrsula, que era muy hermosa, se casara con Cinán. Sin embargo, una tormenta desvió los barcos hacia el norte, llegando a islas extrañas pobladas por bárbaros, donde las doncellas fueron asesinadas por hunos y pictos.
La versión de Colonia es considerada la versión «oficial» de la leyenda y sitúa el martirio en el año 451. «Atila y los hunos, al retirarse después de su derrota en la Galia, tomaron Colonia, que en ese momento era una ciudad cristiana muy próspera. Sus primeras víctimas fueron Úrsula y sus compañeras inglesas» (como solía rezar una antigua lectura del Breviario en Inglaterra).
La leyenda se complica
En el curso del siglo XII, la leyenda se complicó aún más, gracias a las revelaciones de Santa Isabel de Schónau y del Beato Germán José, canónigo premonstratense. Actualmente, todo el mundo está de acuerdo en que tales revelaciones eran puramente ilusorias, pero en la época en que tuvieron lugar se «descubrieron» en Colonia (1155) numerosas reliquias e inscripciones (naturalmente falsas), que pasaban por ser los epitafios de San Ciríaco Papa, de San Marino de Milán, de San Papunio, rey de Irlanda, de San Picmenio, rey de Inglaterra y de otros muchísimos personajes imaginarios que habían sufrido el martirio con Santa Úrsula y sus compañeras.
Las pretendidas «revelaciones» del Beato Germán (si es que existieron realmente) eran aún más sorprendentes que las de Santa Isabel, ya que tenían por finalidad resolver los múltiples problemas de la leyenda y explicar la presencia de los huesos de hombres y aun de niños recién nacidos, entre los restos de las mártires. Indudablemente lo que se descubrió en 1155 fue una fosa común.
Por otra parte, todos los indicios nos llevan a pensar que los dos abades de Deutz, falsificaron impíamente los hechos y complicaron en el fraude a Santa Isabel y al Beato Germán, sin que éstos lo supiesen. Todavía se conserva una gran cantidad de «reliquias» en la iglesia de Santa Úrsula en Colonia, sin contar las que se hallan esparcidas en el mundo entero.
Dejando a un lado la leyenda, la inscripción de Clemacio dice que éste restauró una pequeña basílica o celia memorialis, que probablemente había sido saqueada por los francos alrededor del año 353. Ahí se hallaba el sepulcro de las mártires, y Clemacio prohibió que se diese sepultura en ese lugar a otras personas.
El texto de la inscripción no indica absolutamente que se tratase de un vasto cementerio en el que había millares de esqueletos. Durante la Edad Media, se inventaron, poco a poco, los nombres de las compañeras de Santa Úrsula que figuran en diversos calendarios y martirologios.
Una de las invenciones más famosas es la de Santa Córdula, de la que el Martirologio Romano dice el 22 de octubre: «Aterrorizada al ver el martirio de sus compañeras, se escondió, pero al día siguiente, arrepentida, se entregó a los hunos y fue la última que conquistó la palma del martirio.» La autora de esta invención fue la monja Helentrudis de Heerse, según el relato «Fuit tempore».
Oración Santa Úrsula
Oh gloriosa santa Úrsula,
¡bendita Mártir de Jesucristo!
Virgen invencible y fuerte,
que despreciando las riquezas
y dignidades de este mundo por amor a Dios,
fuiste tan feliz como para dar tu vida por El,
ayuda a los que con fe recurrimos a ti,
ayuda a tus devotos en la vida y en la muerte,
acógeme bajo tu poderosa protección
y líbrame de los peligros del mundo.
Santa Úrsula bendita,
que guiando a once mil vírgenes
hacia un destino incierto y no deseado,
infundiste esperanza en sus corazones atribulados
y animada de un valeroso espíritu y fervoroso celo,
supiste resistir las amenazas del tirano
y preferiste el martirio cruel y la muerte
antes que faltar a fe de tu divino Esposo,
concédeme encontrar la felicidad que ansío,
intercede, te ruego, ante el trono de Dios
y preséntale mis suplicas,
mis dificultades y problemas en el amor,
para que me auxilie y me alcance
lo que hoy tanto preciso:
(hacer la petición).
¡Oh gloriosa mártir santa Úrsula!
cuya muerte fue un acto de la caridad más perfecta,
ruega por mi ante el Señor
y consigue que mis peticiones sean atendidas,
pídele que me favorezca en mis necesidades amorosas
que alivie mis penas y sufrimientos,
y que, en su misericordia, me alcance
lo que a bien convenga a mi alma en esta vida,
y por la gloria de los cielos en la otra,
en el nombre de Dios Padre, Dios Hijo,
y Dios Espíritu Santo.
Amén.

Santa Úrsula | Fuentes
La vida de los Santos por Butler.


