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24 de Septiembre: Nuestra Señora de la Merced

Publicado el 24 de septiembre de 2022

Actualizado el 18 de abril de 2025

Archivado en: Santoral

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La presente festividad de Nuestra Señora de la Merced (Comenadadora), fue instaurada por la Santa Sede, para perpetuar y agradecer a la Santisima Virgen María, la fundación de la orden militar y religiosa de Nuestra Señora de la Merced, para redención de cautivos, inspirada el 10 de Agosto de 1218 a los Santos Pedro Nolasco y Raymundo de Peñafort, su confesor, y a Jaime I el Conquistador, por la cual, tantos Cristianos fueron librados de las mazmorras africanas, razón de que se conozca a esta advocación mariana, como la Santa Patrona de los presos y encarcelados.

El término “Comendador” es aplicado exclusivamente en las órdenes militares o religiosas de caballería, al superior o prior de ciertos conventos, en especial a aquellos de monjas o frailes.

La Orden de la Merced, que se fundó como “Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos”, aplicó el término “Comendador” al superior de la Orden encargado de su respectivo Convento, siendo la máxima autoridad de la comunidad religiosa del lugar.

Dentro de la iconografía de la Nuestra Señora de la Merced, existe una variante poco conocida, la cual generalmente, se encuentra ubicada presidiendo los sitiales del coro en los conventos mercedarios. Esta variante iconográfica es conocida como “La Virgen de la Merced Comendadora”, que como su nombre lo indica, es para los frailes, la superiora o priora del convento, siendo la máxima autoridad del claustro mercedario.

Su presencia en el coro del convento y el nombre con el que se le conoce, no son casualidades, sino que vienen explicadas por una antigua tradición mercedaria relacionada con el fundador de la Orden, San Pedro Nolasco.

 

La imagen en trono de la virgen María, representa la aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco en el convento matriz de los mercedarios en Barcelona:

“El Santo fundador solía pasar las noches recogido en fervorosa oración en la capilla del convento. Una noche, él estuvo sobremanera preocupado al ver cuánta era la cautividad de los cristianos a manos de los sarracenos, y cuán pocos eran los frailes (y las limosnas) para la redención de los cautivos.

En estos pensamientos andaba cuando le venció el sueño; llegada la hora del rezo de maitines, se sorprendió cuando la campana del convento no tocó a su hora, por olvido del hermano lego. Al notar la falta, de inmediato fue a la iglesia y la encontró toda alumbrada, con la Virgen sentada en la silla prioral, presidiendo el coro y los ángeles en torno a la Señora cantando melodiosamente el rezo de maitines.

¿Cuál sería la sorpresa cuando entró en el coro y vio a la Virgen, con el libro de las horas, rezando el oficio divino rodeada de ángeles? San Pedro Nolasco jamás olvidaría aquella visión.

La Virgen llevaba puesto el hábito blanco de la orden de la Merced, y los ángeles vestían de frailes mercedarios. El Santo, al ver la escena, se quedó estático, arrobado en contemplación, mientras los frailes del convento iban llegando al coro y contemplaban admirados la aparición”.

Nuestra Señora, la libertadora

24 de Septiembre: Nuestra Señora de la Merced

¡Sé, bendita, oh tú, gloria de tu pueblo y alegría nuestra!

El día de tu Asunción gloriosa subiste por nosotros a tomar posesión de tu título de Reina; los anales del linaje humano están llenos de tus intervenciones misericordiosas.

Por millones se cuentan los que dejaron caer sus grillos gracias a tu protección, y los cautivos que sacaste del infierno sarraceno, vestíbulo del de Satanás.

Ha bastado siempre tu sonrisa para disipar las nubes, para secar las lágrimas de este mundo, que saltaba de gozo al recordar hace poco tu nacimiento. ¡Cuántos dolores hay todavía hoy en el mundo! ¡Tú misma quisiste saborearlos durante tu vida mortal en el cáliz del sufrimiento! para algunos, dolores fecundos, dolores santificadores; pero ¡qué lástima!, dolores estériles y perniciosos también en los desgraciados amargados por la injusticia social, para quienes la esclavitud de la fábrica, las mil formas de explotación del débil por el fuerte, pronto se echa de ver que son peor que la esclavitud de Argel o de Túnez.

Tú sola, oh María, puedes desenredar esas cadenas tan enmarañadas con que el príncipe del mundo irónicamente tiene apresada a una sociedad que él extravió en nombre de las grandes palabras de igualdad y de libertad. Dígnate intervenir y prueba que eres Reina.

El mundo entero, todo el género humano te dice como Mardoqueo a la que había criado: Habla al Rey por nosotros y líbranos de la muerte.

Dom Prosper Gueranger

Oración a la santísima Virgen de la Merced

¡Oh virgen santísima de la merced! Henos aquí, postrados en vuestra presencia. Venimos, Señora, a presentaros nuestro humilde homenaje e implorar vuestra maternal misericordia.

Os rogamos ¡oh trono de la sabiduría! Iluminéis con los rayos de la fe las inteligencias de los incrédulos para que, libres del cautiverio del error, conozcan la verdad de nuestra santa religión, la abracen y practiquen como verdaderos cristianos. Interceded ¡oh madre de clemencia! Ante vuestro Divino Hijo Jesucristo, por los que viven en la cautividad del pecado, para que, rotas las cadenas de los vicios que los aprisionan, recobren la libertad de los hijos de Dios.

Dadnos la fuerza en todas las calamidades que sufren nuestros pueblos, conservadnos en la fe, y haced que, unidos en la caridad cristiana, merezcamos después encontrarnos en el cielo, donde cantemos eternamente las alabanzas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Oraciones a la Virgen de la Merced.

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.