28 de Octubre: El Señor de los milagros


el Señor de los milagros
Multitudinaria procesión del Señor de los Milagros de Nazarenas en el mes de octubre

La destrucción no pudo llegar a cumplirse debido a estas circunstancias fuera de lo común, y porque la pintura del Cristo ya se había ganado el prestigio y el favor del pueblo.

Las autoridades no se dieron por vencidas pero el pueblo comenzó a protestar. Informado el Virrey de lo acontecido, decidió revocar la orden y darle culto a la imagen. El 14 de septiembre de 1671, fiesta de la exaltación de la Santa Cruz, se celebró la primera misa ante el Cristo de Pachacamilla. Los peregrinos aumentan continuamente y pronto se le llama «El Santo Cristo de los Milagros o de las Maravillas«. Pero las autoridades aun no responden como debían ante Dios.

En octubre de 1687 un maremoto arrasó con el Callao y parte de Lima y derribó la capilla edificada en honor del Santo Cristo. ¡Solo quedó en pie la pared con la imagen!. Ante aquel portento decidieron confeccionar una copia al óleo de la imagen y que, por primera vez, saliera en procesión en andas por las calles. La procesión se estableció para los días 18 y 19 de octubre de cada año.

Nuestra Señora de la Nube

El 20 de octubre de 1747, el lienzo de Nuestra Señora de la Nube fue colocado en el reverso de las sagradas andas del Señor de los Milagros. Fue pintada encima de la imagen de la Virgen de la Merced, como se comprobó cuando se hizo la restauración del lienzo en el Museo de Osma.

La advocación de la Virgen de la Nube también se le conoce como la Candelaria, del Aviso o de las Lágrimas. La imagen de la Virgen María, se presenta como una reina, en su mano derecha sujeta su cetro; la azucena representa su corazón. En su brazo izquierdo carga al Niño Jesús. Es probable que su devoción la haya introducido la misma fundadora, Madre Antonia.

En 1696, en Quito, estaba enfermo y desahuciado el obispo don Sancho de Andrade y Figueroa. En el pueblo de Guápulo, de gran devoción a la Virgen María, se decidió organizar una novena por su salud; una procesión del Rosario salió camino a la catedral el 30 de diciembre y de repente se cuenta que una imagen de María apareció, formada por las nubes. Cerca de 500 personas fueron testigos del maravilloso hecho, mientras el obispo se curaba repentinamente.

Nuestro Creador en su divina voluntad quiso que su amado hijo Jesucristo rescatara y reconciliara al ser humano consigo mismo por medio de su pasión, muerte en cruz y su resurrección.

El Señor de los Milagros, es el mismo Cristo Crucificado que está expuesto en la Cruz para salvación de toda la creación. Como no ser agradecidos con Dios, por su entrega generosa, por su amor misericordioso, y como no darle gracias a Dios por medio de nuestra oración, de nuestra presencia en la Eucaristía, con nuestras palabras y obras de caridad para con los más necesitados.