El nombre Quintín viene del latín y significa «el que ha nacido en quinto lugar». La Iglesia fundada por Dios, conmemora a San Quintín, Mártir, quien voló al cielo a recibir el premio que Cristo ha prometido para quienes se declaran a favor de Él en la tierra.
El culto de San Quintin fue importante durante la Edad Media, especialmente en el norte de Francia, como lo demuestra el considerable número de topónimos derivados del santo. Su tumba llegó a ser importante lugar de peregrinaje.
Día celebración: 31 de octubre.
Lugar de origen: Roma. Antiguo Imperio Romano.
Fecha de su muerte: 287.
Santo Patrono de: Capellanes, cerrajeros, cargadores, sastres y cirujanos.
Contenido
– Breve Biografía
– Oración a San Quintín
Breve Biografía
San Quintín fue un mártir romano que, según la tradición, viajó a la Galia junto a San Luciano de Beauvais. Juntos predicaron en la región, pero al llegar a Amiens, San Quintín decidió quedarse allí para trabajar y orar con el propósito de convertir a Cristo a esa comunidad. Su dedicación a la fe le valió el martirio.
El prefecto Ricciovaro se enteró de los progresos del cristianismo en Amiens y ordenó la detención de San Quintín. Al día siguiente, el santo compareció ante el prefecto, quien intentó sin éxito persuadirlo con promesas y amenazas. Ante la negativa de San Quintín, el prefecto lo mandó azotar y lo encerró en una mazmorra, donde los cristianos no podían visitarlo. Sin embargo, la narrativa del martirio de San Quintín está formada por una serie de torturas y milagros que fueron añadidos posteriormente a su historia.
Se dice que fue sometido al potro hasta que todos sus huesos quedaron descoyuntados, luego lo desgarraron con garfios, le vertieron aceite hirviendo en la espalda y aplicaron antorchas encendidas en sus costados. Con la ayuda de un ángel, San Quintín logró escapar de la prisión, pero fue arrestado nuevamente mientras predicaba en la plaza pública.
El prefecto Ricciovaro ordenó llevar a San Quintín a Augusta Veromanduorum (que hoy es Saint Quentin) en un último intento por doblegarlo. Sin embargo, al verse derrotado por el santo y avergonzado por su resistencia, Ricciovaro ordenó torturarlo nuevamente y finalmente lo decapitaron. En el momento de la ejecución, se cuenta que una paloma salió del cuello cercenado de San Quintín y se elevó hacia el cielo. A pesar de que su cadáver fue arrojado al río Somme, los cristianos lograron recuperarlo y le dieron una sepultura cerca de la ciudad. San Quintín es venerado como un mártir cristiano y su historia ha inspirado a numerosos devotos a lo largo de la historia.
Oración a San Quintín
Señor Dios omnipotente, haz que la intercesión del bienaventurado San Quintín, tu santo mártir, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor a tu santo Nombre. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo. Amén.

San Quintín de Vermand | Fuentes
La vida de los Santos por Butler


