1.- Nada es pecado.
2.- Jesús es relación, no religión, la religión no salva.
3.- No existen las verdades absolutas.
4.- El demonio no existe.
5.- Todos somos hijos de Dios. Dios no es un Dios católico.
6.- Todas las religiones llevan a Dios, cada uno tiene el derecho de seguir la religión que crea verdadera.
7.- ¿Para qué seguir la verdad revelada? Si puedes tener un “dios” a tu conveniencia.
8.- Los Dogmas nos atan a la ignorancia, y los mandamientos son una carga muy pesada.
9.- ¿Para qué confesarte con un hombre que puede ser más pecador que yo?
10.- Todos los curas son violadores, y están ahí por el dinero.
11.- Es mi cuerpo, yo decido.
12.- ¿Para qué bautizar a un bebé? Mejor esperen hasta que crezca y pregúntenle si quiere ser cristiano.
13.- ¿Quién soy yo para juzgar?
14.- El Infierno es un invento medieval. Nadie se condena porque está no es la lógica del Evangelio.
15.- El Purgatorio es un invento de la Iglesia para sacar dinero a los fieles.
16.- No vayas a Misa, hay puro hipócrita. Si vas a misa, puedes recibir la eucaristía sin confesarte, pues Dios es misericordioso; después te arrepientes, y es mejor recibirla en la mano por tu salud y la de todos.
17.- Peca y disfruta de la vida, y al final te arrepientes.
18.- ¿Para qué te confiesas si vas a volver a pecar?
19.- ¿Casarse? ¿Para qué? El amor es sin compromisos.
20.- Mírate, has pecado mucho, Dios nunca te va a perdonar.
21.- Por las venas de Jesús corre sangre pagana.
22.- La Cruz es el fracaso de Dios.
23.- Para ser un mal cristiano, es mejor ser ateo.
24.- Dios te creo así y te ama así, no es necesario que te conviertas a Él, ni que abandones el pecado.
25.- El infierno no existe, lo que existe es la desaparición de las almas pecadoras.
26.- Los comunistas son los verdaderos cristianos.
27.- Debemos amar y adorar a la “Madre Tierra”, pues es la que nos dio la vida.
28.- ¿Para qué rezar si es repetir las mismas palabras? Mejor hacer oración.
29.- ¿Para qué leer la Biblia si es un libro anticuado y desactualizado?
30.- Vive y deja vivir.
31.- Yo me confieso a solas con Dios, no necesito de ningún sacerdote.
32.- Elegir una muerte «digna» es un derecho humano.
33.- Dios no castiga, su misericordia es infinita.
34.- Por fin, el mundo se mueve en la dirección correcta, sólo tenemos que seguirlo.
«Porque vendrá tiempo en que los hombres no podrán sufrir la sana doctrina, sino que, teniendo una comezón extremada de oír doctrinas que lisonjeen sus pasiones, recurrirán a un montón de doctores propios para satisfacer sus desordenados deseos, y cerrarán sus oídos a la verdad, y los aplicarán a las fábulas»
-(II Timoteo IV, 3-4/Versión de Mons. Félix Torres Amat).
