6 de Noviembre: San Leonardo de Noblac, Ermitaño


San Leonardo de Noblac

San Leonardo de Noblac (o de Limoges o Noblet; también conocido como Lienard, Linhart, Leonhard, Léonard, Leonardo, Annard) es un santo franco estrechamente asociado con la ciudad y la abadía de Saint-Léonard-de-Noblat. , en Haute-Vienne, en Limousin (región) de Francia. Se convirtió al cristianismo junto con el rey, en la Navidad de 496. San Leonardo se convirtió en ermitaño en el bosque de Limousin, donde reunió a varios seguidores llegando a ser uno de los santos más venerados de finales de la Edad Media. A su intercesión se le atribuyeron milagros por la liberación de prisioneros, mujeres en trabajo de parto y enfermedades del ganado.


Día celebración: 6 de  Noviembre.
Lugar de origen: Francia.
Fecha de su muerte: Año 559.
Santo Patrono de: Presos políticos, presos en general, prisioneros de guerra y cautivos, mujeres en trabajo de parto.


Contenido

– Breve Biografía
– Oración a San Leonardo de Noblac


Breve Biografía

Aunque Leonardo fue uno de los santos más populares en el occidente de Europa al fin de la Edad Media, su nombre no empezó a ser conocido sino hasta el siglo XI, cuando apareció una biografía suya que carece de valor histórico.

Según esa biografía, Leonardo era hijo de un noble franco, a quien San Remigio había convertido al cristianismo. Clodoveo I, que era su padrino de bautismo, ofreció a San Leonardo una sede episcopal, pero éste no quiso aceptarla. En cambio, tomó el hábito en el monasterio de Micy, cerca de Orléans. Al cabo de algún tiempo, deseoso de mayor soledad, se retiró a un bosque, en las cercanías de Langres, donde se construyó una celda. Ahí moraba enteramente solo en la presencia de Dios, sin otro alimento que las frutas y verduras que cultivaba.

Cierto día, Clodoveo llegó a cazar en aquellos parajes y su esposa empezó a sentir ahí los primeros dolores de un parto difícil. Pero al fin, la reina dio a luz felizmente, gracias a las oraciones de San Leonardo, por lo que Clodoveo prometió regalar a éste todas las tierras que pudiese recorrer en una noche al paso de su asno. San Leonardo estableció en sus vastos terrenos una comunidad que, con el tiempo, floreció extraordinariamente.

En la antigüedad se llamó a aquel monasterio la abadía de Noblac, pero hoy recibe el nombre de San Leonardo. El santo evangelizó las regiones circundantes. Según se dice, murió ahí a mediados del siglo VI y fue muy venerado por sus virtudes y milagros.

A partir del siglo XI, la devoción a San Leonardo se popularizó mucho, sobre todo en el noroeste y el centro de Europa. Su nombre figura en muchos calendarios de Inglaterra, donde existen varias iglesias dedicadas a él. En el siglo XIII, la fiesta del santo en Worcester era, en cierto sentido, día de obligación de asistir a la misa y sólo estaba permitida cierta clase de trabajo, como el de arar la tierra.

La iglesia de Noblac se convirtió en un importante centro de peregrinación. San Leonardo era el patrono de las parturientas y también de los prisioneros de guerra, porque, según la leyenda, Clodoveo había prometido poner en libertad a todos los prisioneros que el santo visitase. Del siglo XIV al XVIII, en una sola población de Baviera, se atribuyeron a la intercesión de San Leonardo más de 4,000 curaciones. Lo único que queda ahora de ese culto tan intenso, es cierta devoción popular local y la celebración de la fiesta en Limoges, Munich y algunos otros sitios.

Oración a San Leonardo de Noblac

Glorioso San Leonardo, protector de las mujeres embarazadas, haz que por tu intercesión tengamos un buen parto, tu que proteges la vida de la madre y del niño, ruega por nosotros. A ti recurrimos en nuestras necesidades, en nuestros miedos, en nuestra esperanza.

Acompaña y fortalécenos en este momento, danos paciencia para este tiempo de espera Rompe la cadena que nos ata al miedo y al dolor. Y bendice el fruto del amor que Dios ha donado a nuestras vidas.

Líbranos por tu intercesión de la esclavitud del pecado, que vivamos fieles a los mandamientos y a las virtudes que Jesús nos enseñó para llegar a la santidad, transmitamos estas gracias a nuestros hijos, para que gocemos de la paz de los justos, en la gloria del cielo y cantar alabanzas a Dios por los siglos de los siglos. Amén.

San Leonardo de Noblac | Fuentes
La vida de los Santos por Butler.