Expulsionangeles

Acuérdate de los ángeles…

Publicado el 17 de noviembre de 2021

Actualizado el 18 de abril de 2025

Archivado en: Apologética, Artículos

3 Minutos de lectura

Hay en nuestros días, infinidad de quienes cuestionan la existencia del Purgatorio (tristemente, tantos como quienes prefieren negar la existencia de Dios). Peor aún, creen que las almas de los fallecidos, sin importar credo ni estado de gracia, van todas -sin excepción- al cielo. Muchos mal llamados cristianos, se han convencido que Purgatorio e Infierno, no existen. De que son ambos, una invención católica.

Por eso, en nuestros días, airadamente los escucharás blandir argumentos como:

  • – No creo en el Purgatorio porque no aparece en la Biblia.
  • – No creo en el Purgatorio porque es un invento de la Iglesia Católica Romana.
  • – No creo en el Purgatorio. Su existencia desafía la inteligencia.
  • – No creo en el Purgatorio porque es un insulto a la expiación de Cristo.
  • – No creo en el Purgatorio porque es un negocio.
  • – ¿Cómo un Dios podría castigar de manera infinita por un pecado finito?
  • – Dios es todo amor y misericordia.
  • – Dios lo perdona todo.
  • – Dios es tu Padre y no tu verdugo.

A estos desgraciados, es necesario por caridad cristiana, recordarles que Dios no es el que condena… son nuestras propias culpas las que determinan nuestro justo castigo, ya sea este actual (pagando nuestras culpas en esta vida), temporal (pagando nuestras culpas en el Purgarorio) o perpetuo (condenados para siempre en el Infierno).

¿No crees en la condenación perpetua? Solo recuerda a los ángeles. Ellos disfrutaban de manera permanente de la visión de Dios, pero por voluntad propia y por su arrogancia, decidieron levantarse contra Dios y apostatar.

 

…no sea que llevado del orgullo venga a caer en la misma condenación en que cayó el diablo.
(I Tim 3)

Expulsados del Cielo, fueron condenados por siempre a vivir sin la esperanza de poder algún día ver a Dios. Esa esperanza ya la perdieron… sin remedio. Por ello, sus almas enfermas de odio, transforman sus seres en criaturas repugnantes conforme a sus maldades. Su odio hacia Dios y al hombre los ha transformado en aquello que nosotros conocemos como demonios. Obscuros y siniestros, son ahora muy distintos a lo que alguna vez fueron: almas puras llenas de luz.

Dios no perdonó a los ángeles pecadores, sino que, precipitados en el infierno, los entregó a las prisiones tenebrosas en espera del juicio
(II Ped 2)

Los ángeles en su momento, también tuvieron un tiempo para rectificar, para corregirse y para volver a Dios. Considera aquí, la inmensa superioridad de la inteligencia angelical sobre la humana. Su decisión fue absoluta y final. Según las sagradas escrituras, el soberbio Lucifer, tuvo el tiempo bastante para persuadir a la tercera parte de los ángeles, levantándolos contra Dios.

Para los ángeles, una vez expulsados del Cielo, no hubo marcha atrás. El castigo es por siempre, a perpetuidad. Eternamente condenados. Lo mismo sucede para con los hombres, cuando al fallecer, sus almas finalmente abandonen sus cuerpos. El tiempo de rectificar y de cambiar rumbo se habrá terminado y sólo quedara el hacer frente a la sentencia del Justo Juez.

Entonces en ese momento, te acordarás de los ángeles…

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.