Ahora y en la hora de nuestra muerte…
Después de que el Espíritu Santo descendió en forma de lenguas de fuego en los Apóstoles el día de Pentecostés, San Pedro salió ante una gran multitud y habló con tanta pasión, unción y sabiduría, que cinco mil pidieron a la vez el santo bautismo. En esa multitud había una pobre joven que escuchaba con […]


