El nacimiento de Jesús según Santa Catalina Emmerich
He visto que la luz que envolvía a la Virgen se hacía cada vez más deslumbrante, de modo que la luz de las lámparas encendidas por José ya no era visible. María, con su amplio vestido suelto, estaba arrodillada en su lecho, con el rostro vuelto hacia el Oriente. Al llegar la medianoche, la vi […]


