Para aquellos que nos preguntan con frecuencia por correo electrónico o en conversaciones informales: la temporada de Navidad concluye, en su sentido más amplio, el 2 de febrero, con la celebración de la Fiesta de la Candelaria, también conocida como la Fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen María y la Presentación del Señor. Es entonces, según la tradición, cuando es apropiado guardar el Belén o Nacimiento.
Sin embargo, determinar cuándo «termina la Navidad» puede no ser tan sencillo, ya que esta celebración comprende diversas etapas que tienen significados particulares. Aquí desglosamos las tres principales:
1. La Octava de Navidad
En la Iglesia Católica, una octava es un período especial de ocho días consecutivos que comienza con una gran solemnidad, como la Pascua o la Navidad. Durante esta octava, cada día se considera una extensión de la misma fiesta y se celebra con un carácter solemne.
La Octava de Navidad inicia el 25 de diciembre, día de la solemnidad de la Natividad del Señor, y concluye el 1 de enero, día de la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. Este último día de la octava nos invita a reflexionar sobre la maternidad divina de María y su papel en el misterio de la Encarnación.
2. La Temporada Litúrgica de Navidad
La temporada litúrgica de Navidad comienza oficialmente con las Misas de la Vigilia de Navidad, en la tarde o noche del 24 de diciembre. A diferencia de la octava, esta temporada se extiende más allá del 1 de enero y concluye con la Fiesta del Bautismo del Señor, que en el calendario litúrgico actual suele celebrarse el domingo después del 6 de enero.
Esta etapa incluye celebraciones importantes como:
- La Solemnidad de la Epifanía del Señor (tradicionalmente el 6 de enero, aunque puede trasladarse al domingo más cercano en algunos países).
- El Bautismo del Señor, que marca el final de esta temporada y el comienzo del Tiempo Ordinario en la liturgia.
3. La Temporada Tradicional de Navidad
En la tradición más antigua de la Iglesia, vinculada a la mal llamada Forma Extraordinaria del Rito Romano y a las costumbres populares, la Navidad se extiende durante 40 días. Este periodo, que corresponde a los 40 días de ayuno de la Cuaresma, concluye el 2 de febrero con la Fiesta de la Candelaria.
La Fiesta de la Candelaria celebra dos aspectos fundamentales:
- La Purificación de María, cumpliendo la ley mosaica que requería que una mujer se purificara 40 días después de dar a luz.
- La Presentación del Niño Jesús en el Templo, donde el anciano Simeón proclama a Jesús como «luz para iluminar a las naciones» (de ahí el uso tradicional de velas bendecidas en esta fiesta).
¿Qué implica esto para las tradiciones navideñas?
Según la costumbre tradicional, los adornos navideños, como el Belén o el árbol, pueden permanecer hasta la Fiesta de la Candelaria. En muchos hogares y parroquias, esta práctica refuerza la idea de que la Navidad no es simplemente un día, ni siquiera unas semanas, sino un tiempo prolongado de gracia y meditación sobre el misterio de la Encarnación.
Por lo tanto, si alguien te pregunta: «¿Cuándo termina la Navidad?», puedes responder: depende. ¿Se refieren a la octava de Navidad (1 de enero), a la temporada litúrgica (hasta el Bautismo del Señor) o a la temporada tradicional (2 de febrero)?
Lo importante es que recordemos siempre el motivo central de esta celebración: que Cristo, la luz del mundo, ha nacido entre nosotros.



