La comunidad o la nación que peca contra la Verdad, que pierde la reverencia por la Verdad y el horror por la mentira, está perdida y dejada de la mano de Dios. ¿Y qué castigo más grande que éste, que el que se va de la Verdad, ella se queda y no lo sigue y él se va? «A las tinieblas de afuera» dice Cristo. La Verdad no puede imponerse a si misma por la fuerza. Si no la aceptan, se retira…Tengan miedo pues a la Verdad que se retira.
R.P Leonardo Castellani.