Crucificcion

Dios mio perdónales, aunque sepan muy bien lo que hacen…

Publicado el 16 de enero de 2024

Actualizado el 18 de abril de 2025

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Artículo publicado originalmente en el blog de la desaparecida revista cristiandad.org

Padre mío, perdónalos porque no saben lo que hacen; ¿cuántos ultrajes a mi Divinidad tendré más que soportar?. Mi pasión se revive y mi calvario es más doloroso por tanta ingratitud y tantísimo pecado de la inmensa mayoría de la humanidad de estos últimos tiempos.

Cada aborto, cada inocente que muere, despedaza nuevamente la carne de nuestro Señor. Manos criminales le azotan nuevamente. Los niños y ancianos que mueren de hambre, son espinas que se incrustan en sus sienes, estremeciendo todo su ser de dolor.

Cuando el hombre con su tecnología de muerte manipula la vida; la cruz  que pesa sobre nuestro Señor se hace mucho más pesada,y le conducimos nuevamente al Gólgota.

¡Cuánto dolor le cause el  ver a sus jóvenes, sumidos en la oscuridad y la muerte, cuánto dolor le ocasionan los hogares destruidos, los mal vividos, las viudas y los huérfanos desamparados! Lágrimas corren por sus ojos al ver que derramó Su sangre para redimirnos y todo parece que hubiese sido en vano. ¡Oh, que pesada hacemos Su cruz, y qué lenta es Su agonía!

Es tiempo de nuevos Cirineos y que le ayuden a cargar esta pesada cruz; nuevas hijas de Jerusalén que lloren por compasión de Él, nuevas Verónicas que enjuguen su rostro ensangrentado, manchado por la culpa de nuestras ofensas.

Cristo, el Señor de todos los tiempos, yace moribundo y triste, viendo tanta miseria humana, tanta ingratitud y tanto pecado en esta generación impía.

Los pastores de la Casa de su Padre, por su displicencia y falta de compromiso con el evangelio, hacen que se pierda el rebaño que les ha sido encomendado. Cada sacerdote que se pierde hace estremecer Su Iglesia y Su sangre brota a borbotones, viéndolos caer en el abismo.

Soy vuestro Sumo Sacerdote que hoy os llama pastores de mi rebaño, a que retoméis el camino de mi evangelio y no sigáis en vuestra vida disipada. Os di ejemplo de humildad y entrega a la voluntad de mi Padre, ¿por qué entonces me atravesáis como Longino con la lanza de vuestra ingratitud, falta de fe y compromiso a mi evangelio?. Muchos ya no creen en Mí, muchos ponen en duda el misterio de la transustanciación de mi Cuerpo y de mi Sangre, encerrados en la sencillez de una hostia consagrada, y celebran mi Santo Sacrificio sólo por cumplir.

Tengo sed de verdaderos sacerdotes que se entreguen a Mí, y cumplan con la doctrina de mi Iglesia y mi evangelio. Mi pueblo yace sediento en busca de mi palabra, ¿quién podrá mitigar mi sed?; mis ovejas están cayendo en el despeñadero, porque no hay pastores que las guíen y las lleven al redil; la mies es mucha y los obreros son muy pocos. Apacentad mis ovejas pastores de mi rebaño y cumplid con vuestro ministerio sacerdotal como os lo enseñe; no sigáis descuidando mi rebaño, para que no tengáis de qué lamentaros, porque en verdad os digo: Al que mucho se le da, mucho se le exigirá; haced buen uso de los talentos que os dí, para que podáis ser justificados y no tenga que deciros mañana, apartaos de Mí.

Tengo sed, estoy agonizando, grande es mi dolor y lenta mi agonía, por la multitud de vuestros pecados; venid a consolarme pueblo mío, venid a consolarme pastores de mi rebaño; vuestra compañía mitiga mi dolor y mi tristeza, no tardéis, porque ya la tarde está feneciendo y la noche está que llega. Os espero donde estoy preso y solitario. Soy vuestro Maestro, Jesús de Nazareth. El Amado que no es Amado.

Cordero de Dios

 

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.
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