Coronadeespinas

¿Donde están las reliquias de la Pasión de Nuestro Señor?

Publicado el 2 de abril de 2024

Actualizado el 17 de abril de 2025

Archivado en: Interesante

22 Minutos de lectura

Para un mundo informado sólo por los ojos de la carne, Semana Santa apenas representa un breve espacio de reflexión y purificación que no, tan solo un breve ejercicio para la memoria…de la inmensa mayoría.

Alguno más piadoso, quizás, sólo fije la mirada en la fiesta de la Resurrección, obviando implícitamente los sufrimientos inenarrables de la Pasión y de la Cruz.

Mientras tanto, la ciencia moderna,  se empeña en «desmitificar» la tradición y la fe, confundiendo con fraudes y engaños a los fieles poco instruidos, echando mano al sensacionalismo barato de sus mal intencionados «hallazgos y estudios». La prensa y «los medios de comunicación», al difundir semejantes sandeces y medias verdades por medio de sus  «noticias» y «documentales», corren con gran parte con esta responsabilidad.

Con el correr del tiempo, es verdad, muchas de las «impresionantes revelaciones» quedan en el olvido o caen en el descrédito, pero en el corazón de las personas fieles, queda sin embargo, esa terrible sensación de desacralización. Un caso típico ha sido el montaje para-científico y manipulador del Santo Sudario.

¿Cuántos ilusos aún repiten, – con tono seguro -, las irresponsables, que no mal intencionadas afirmaciones que la prensa se apresuró a divulgar sobre supuestos indicios de fraude en el Santo Sudario de Turín? Evidentemente ninguno de estos pobres conoce los dictámenes de aquella ciencia, que profesando verdadero profesionalismo y deseo de descubrir la verdad, concluyó y certificó la autenticidad de la preciosa reliquia. Valga como referencia la conversión de investigadores tras el proceso de estudio y verificación.

Pero como el escándalo se vende muy bien, aún queda quien asegure que se trata de una invención medieval, realizada por medio de complejos procesos de pintura… – y agárrese si está sentado o siéntese si no lo está…- a fin de producir un efecto 3D, para que siglos más tarde se mirase el negativo (que no este de mas recordar que ambos son conceptos desconocidos en la época) y se ampliaran digitalmente, por ejemplo, la zona de los ojos y se observase sobre ellos monedas romanas del año 30 según la costumbre local…

De todo eso y mucho más deberemos soportar cada Semana Santa, amén de las películas blasfemas a las que Hollywood ya nos tiene acostumbrados, repetidas ad nauseam por los «medios de comunicación» esmerados también en entrevistar desconocidos expertos en negar la verdad y en afirmar la mentira.

Las preciosas reliquias de la Pasión

Un silencio revelador es el que se hace en torno a todas las reliquias que se conservan de la Pasión. ¿Quien se ha enterado de su existencia o ha recibido la sugestión de visitarlas y venerarlas con piadoso amor?

La cristiandad cuenta con decenas de ellas. Todas son testimonios ciertos de la veracidad histórica de los Evangelios y obligan – forzosamente – a darles aceptación. Cosa aparte es la rebelión a la consecuencia que ello implica, esto es, la suprema virtud y verdad que de ellos emana y la necesidad de seguir a Cristo a riesgo de la condenación eterna.

Examinemos, en tanto, el glorioso panorama que nos ofrece la Santa Iglesia, Maestra infalible de la Verdad y depositaria de tan ricos dones.

Las columnas del Templo de Jerusalén

El magnífico templo que había en Jerusalén fue destruido durante el sitio de Jerusalén (70dC) y la posterior caída de Masada (73dC) a manos de los ejércitos de Flavio Tito Vespacioano según el sagrado vaticinio pronunciado por los labios de Nuestro Señor, y no quedó piedra sobre piedra. Constantino el grande, hizo trasladar doce columnas de este templo destruido, para que se colocaran delante de la Confesión de San Pedro; hoy en día aún se ven ocho debajo de la magnífica cúpula del Vaticano, dos en el altar de San Mauricio, dentro de la capilla del Santísimo, y otra en la cámara inferior de la capilla della Pietá, que según la tradición es en la que estuvo apoyado el divino Jesús cuando de edad de doce años disputó con los doctores de la Ley.

Columnas del velo del templo

Columnavelotemplo
El Claustro de la Basílica de San Juan de Letrán, catedral del Obispo de Roma, Italia.

El velo del templo de Jerusalén, que se rasgó en dos partes al morir nuestro divino Salvador, era sostenido por dos columnas, las cuales hoy día se conservan en el claustro de la basílica de San Juan de Letrán, en Roma.

Mesa de la Cena

La mesa, en la cual el amabilísimo Jesús celebró la última Cena e instituyó el adorable Sacramento del altar, se conserva y venera en la misma basílica de San Juan de la Cruz.

Mantel de la Última Cena

Mantelsagrado
Mantel Sagrado. Crédito: reliquiosamente.com – Niccoletta de Matthaeis – Creative Commons -3.0.

El mantel de la Última Cena se conserva en La Catedral de Coria, en Extremadura, España.

Plato de la Cena

Se conserva uno en la santa iglesia de Génova.

Santo Sudario

Sudario1

También conocido coma la Sabana Santa o Sindone, es el manto que envolvió el cuerpo del Señor Jesús. Se trata de una fina pieza de lino de 3 pies y 7 pulgadas de ancho y 14 pies y tres pulgadas de largo. La Sábana Santa de Turín muestra la imagen detallada de un hombre crucificado de manera idéntica a Jesús, según las Escrituras. En exhibición en Turín desde 1578, se muestra públicamente aproximadamente cada generación. La última exhibición antes del Jubileo de 1978 atrajo a unos 3.5 millones de peregrinos en cinco semanas. Más de 1000 investigaciones científicas y 32,000 fotografías han sido realizadas para determinar cómo se imprimió la imagen en la sábana, convirtiendo a la Sábana Santa en la reliquia más estudiada de la historia.

EL Pañolón de Oviedo

Sudarioviedo 300x189

El Santo Sudario de Oviedo, también conocido como Pañolón de Oviedo o Sudarium Domini, es una sagrada reliquia de la Iglesia católica resguardada en la Cámara Santa de la Catedral de San Salvador de Oviedo, en Asturias, España. Esta preciada reliquia consiste en un pañuelo de lino de forma rectangular, con dimensiones de 85,5 × 52,6 centímetros, adornado con varias manchas de sangre significativas. Su veneración se atribuye a la creencia de que este pañuelo fue utilizado como una prenda funeraria de Jesús de Nazaret (cubriendo su cabeza), según lo mencionado en el Evangelio de San Juan. Al superponerse sobre la Sindone, las manchas de sangre presentes en ambas, coinciden perfectamente. La solemnidad y misterio que rodean al Santo Sudario de Oviedo lo convierten en un objeto de gran importancia y devoción dentro de la tradición católica.

Toallas

De las que sirvieron, tanto para lavarse las manos al Salvador como para enjuagar los pies a sus Discípulos, se conserva una parte notable en la citada basílica de San Juan.

Asiento

Del que, en forma de cama, sirvió a nuestro amable Jesús en la última Cena, se conserva una gran parte en la capilla llamada Sancta Sanctorum, en Roma.

Cáliz

Replicasantocaliz
El Santo Grial es en realidad una sencilla taza a la que se le ha agregado una estructura de oro. Crédito: Catedral de Valencia.

El precioso cáliz de que se sirvió nuestro divino Redentor al instituir el augustísimo Sacramento del altar, tiene la imponderable dicha de conservarlo la santa y metropolitana Iglesia de Valencia: todos los años se coloca en el Monumento.

Monedas que recibió Judas

Se conservan tres en la catedral de Génova, y una en la basílica de Santa Cruz de Jerusalén, en Roma.

Cenáculo

Cenaculo
El Cenáculo en Jerusalén. Dominio público.

El Cenáculo es el lugar de Jerusalén donde, según el Nuevo Testamento, Jesús celebró con los apóstoles la Institución de la Eucaristía durante la Última Cena de su vida, antes de morir en la cruz, y lugar donde se produjo la venida del Espíritu Santo en Pentecostés.​ También es conocido como aposento alto.

Ocupado hasta mediados del siglo XX por los musulmanes, este lugar, uno de los más santos en la tierra, puede ser visitado bajo las condiciones impuestas por el gobierno que actualmente rige Tierra Santa. Los cristianos pueden visitarlo y ganar las preciosas indulgencias concedidas por los Romanos Pontífices a cuantos orasen en tan santo sitio.

Huerto de Getsemaní

Getsemani
El Huerto de Getsemaní en 1914. Dominio público.

Tanto la gruta en donde oró nuestro divino Redentor, que se conserva en su estado natural, como algunos de los olivos, que se cree son los mismos que existían en tiempo de la Pasión del Señor, están bajo la custodia de los ejemplares hijos del patriarca de Asís, en Jerusalén.

Piedra del torrente del Cedrón

Habiendo prendido al Señor, y llevándolo a la casa de Anás, al pasar por el torrente de Cederrón, la tradición dice que tiraron al Señor al fondo del torrente, dejando impresas las huellas de sus pies, rodillas, manos y cabeza sobre la durísima piedra que aún hoy se muestra a los peregrinos.

Cuerdas con que fue atado el Señor

Un pedazo importante se conserva en España, en la basílica del Escorial, y otro en Italia, en la catedral de Anaghi.

Casa de Anás

En el lugar donde estuvo esta casa hay una iglesia y convento, ocupado por monjas armenias.

Casa de Caifás

En el lugar en que estuvo hay una iglesia, cuidada por los armenios: en ella se ve un calabozo muy reducido, en donde pasó algunas horas nuestro divino Salvador: allí mismo había una columna en la cual estuvo atado, y es la que hoy se venera en Roma, en la iglesia de santa Práxedes. En el altar que hay en el fondo del ábside de esa iglesia se ve la piedra que se puso a la puerta del sepulcro del Salvador.

Lienzo con que vendaron los ojos al Señor

Se venera una parte en la iglesia de San Francisco á Ripa, en Roma.

Pretorio de Pilatos

El lugar en donde estaba hoy día también estuvo ocupado por los musulmanes, pero los fieles ya pueden visitarle y ganar indulgencia plenaria orando allí.

Escala Santa

Santaescala
La Escalera Santa o «Sancta Scala» de acuerdo con la piadosa tradición católica, son los escalones de mármol que conducen al pretorio donde Cristo no solo fue juzgado, sino abusado por los soldados romanos. Crédito: Dguendel – CC BY 3.0.

En 1589, cuando el papa Sixto V mandó derribar y reconstruir el Palacio de Letrán, la Escalera Santa tuvo que ser removida por completo y re-ubicada en su lugar actual, antes de la capilla Sancta Sanctorum (Lugares Santos de los Santos), de la iglesia dedicada a San Lorenzo. Cabe agregar que en aquella oportunidad, también fue añadido el Obelisco de la Plaza San Pedro.

Se llama así la que estando en el pretorio de Pilatos fue santificada y regada con la sangre de nuestro amable Salvador: tiene veintiocho gradas; se conserva en Roma, en la iglesia que lleva su nombre. Los fieles la suben de rodillas.

Columna de la flagelación

Columnaflagelazion
Fragmento de la columna en la que fue azotado Jesús ubicado en el interior de la basílica de Santa Práxedes. Crédito: Lalupa . CC BY-SA 3.0

Santa Práxedes, ubicada en Roma,  alberga un fragmento del pilar o columna sobre el cual se azotó y torturó a Jesús antes de su crucifixión en Jerusalén. La reliquia fue descubierta en el siglo IV por Santa Elena (madre del emperador romano Constantino I), quien a la edad de 80 años emprendió una peregrinación a Tierra Santa, donde fundó iglesias para el culto cristiano y rescató reliquias asociadas a la crucifixión de Jesús en el Calvario. En 1223, el cardenal Giovanni Colonna, enviado a Tierra Santa en esa fecha, se dice que obtuvo este artefacto y lo llevó a Roma.

La principal parte se conserva en Jerusalén en la capilla que los Padres Franciscanos tienen en el Santo Sepulcro; pero se veneran partes muy notables en las principales basílicas de Roma, en la basílica del Escorial en España y en la iglesia de San Marcos de Venecia.

Azotes

Se veneran en la catedral de Anagni y en la Iglesia de Santa María in vía lata en Roma.

Corona de Espinas

Coronadeespinas

La reliquia que se cree es la corona de espinas de Cristo consiste en una circunferencia de ramas o juncos entrelazados, con un diámetro de veintiún centímetros, actualmente preservada en un tubo circular de cristal y se venera en la Santa Capilla de Paris. Esta circunferencia parece ser la base utilizada para entrecruzar o amarrar las ramas de espinas originales, las cuales se han dispersado por el mundo a lo largo de los siglos, sumando alrededor de setecientas, con ciento sesenta de ellas en Italia.

En Roma, cerca de veinte espinas son veneradas públicamente, incluyendo dos en la Basílica de San Pedro y una en San Juan de Letrán. En España, se veneran en el Monasterio de El Escorial y en la catedral de Barcelona. La procedencia exacta de la reliquia es difícil de determinar, a diferencia de una espina específica venerada en el Monasterio de Santa María de La Santa Espina en Valladolid, regalada en 1146 por Luis VII de Francia a la infanta-reina Sancha Raimúndez. En la tradición católica, se clasifican las reliquias en tres clases: una reliquia de primera clase es una parte del cuerpo de un santo (en este caso, cualquier objeto utilizado en la Pasión que llevó la sangre de Cristo), una reliquia de segunda clase es la que fue usada o tocado por un santo y se cree que muchas de las espinas veneradas en el mundo son reliquias de tercera clase, es decir, espinas que han tocado la corona original.

Clámide

Se conserva parte en las iglesias de San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Francisco à Ripa, en Roma

Columna de los improperios

Se conserva en la iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén.

Arco del Ecce Homo

Hoy día se ve gran parte de él en la magnífica iglesia que el celoso misionero Alfonso María de Ratisbona levantó en Jerusalén para las monjas de Sión, tras su conversión desde el judaísmo por gracia de Nuestra Señora.

Santa Faz

La tradición común es que fueron tres las imágenes que quedaron en el velo de la Verónica, pero son muchísimas mas las que se veneran en la cristiandad. Las auténticas son: la que se venera en Roma, en la basílica de San Pedro; en España, en la catedral de Jaén, y en Venecia, en la iglesia de San Marcos. Las demás, aunque milagrosas, son tenidas como facsímiles o tocadas al original.

Puerta judiciaria

Aún se ven en Jerusalén restos de esa Puerta, por donde pasó el divino Salvador yendo al Calvario.

Columna de la sentencia

Frente a la puerta judiciaria se ve hoy, guardada por los Padres Franciscanos, la gran columna donde, según la tradición, tuvieron a nuestro divino Salvador mientras hacían los preparativos para crucificarle.

Vestidos de Jesús

Tunicasanta01
La Santa Túnica vestida por Jesús. Crédito: Ghazwan Mattoka – CC BY-SA 3.0.

La túnica inconsútil se conserva en Argenteuil. Estudiada y contrastada con el Santo Sudario, las heridas coinciden y corroboran los relatos de la Pasión. Se guarda una similar en Tréveris, Alemania. El manto se repartió por la cristiandad, pero se conserva un importante trozo en la catedral de Anagni. Una de estas túnicas fue la que echaron a suertes los soldados porque, siendo inconsútil, es decir sin costuras, no se podía dividir. Ésta, además, es la única que se cita en la pasión. No está muy claro si se trata de la interior o la exterior. Probablemente la interior, con la que llegó al Calvario, ya que le habrían ya quitado la exterior.

La Santa Cruz

Veracruzfragmento
Fragmentos de la Vera Cruz en el Monasterio ortodoxo de Visoki Dečani en Kosovo. Wikimedia.

Pocas reliquias se han propagado por toda la tierra como la perteneciente al árbol santo en donde murió nuestro Redentor, pero de un modo especial se conservan aún partes insignes en las basílicas de San Pedro y santa Cruz de Jerusalén, en Roma; en la catedral de Anagni se venera también un pedazo muy notable, y en la cual se ve aun uno de los agujeros que se hicieron al crucificar a nuestro divino Salvador. Este es un artículo más detallado sobre qué sucedió y conde esta la Santa Cruz de Jesús.

Clavos

Clavos3
Relicario del Santo Clavo en el tesoro de la Catedral de Tréveris. Wikimedia. Crédito: Kleon3 – CC BY-SA 4.0.

La tradición enseña que fueron tres los que tuvieron suspendido al Salvador del mundo: uno entero se conserva en Santa Cruz de Jerusalén, en Roma; otro en la capilla del Palacio Real de Madrid, y otro se ha distribuido a diversas iglesias de la cristiandad. Además de esos clavos, se veneran otros que también eran de la cruz pues los brazos de la misma estaban clavados y el I.N.R.I. también.

I.N.R.I.

Inri
Titulus Crucis

El «Titulus Crucis» o el «Título de la Cruz» (I.N.R.I.) se refiere a la inscripción colocada en la cruz de Jesús durante su ejecución. Según el Evangelio de Juan en la Biblia, la inscripción decía: «Jesús de Nazaret, Rey de los judíos» (en latín, «Iesus Nazarenus, Rex Iudaeorum»). Cada evangelio tiene una versión ligeramente diferente de esta inscripción, pero todas reflejan la idea de que Jesús fue crucificado como «Rey de los judíos». La principal parte se halla en la basílica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma; en san Juan de Letrán y en San Marcos de la misma ciudad santa se ven pedazos notables.

Esponja

Esponjasagrada
La esponja sagrada en una obra del escultor español Grogorio Fernandez. Crédito: Rubén Ojeda, CC BY-SA 3.0.

La principal parte se venera en la Santa capilla de París, pero se conservan partes en la basílica del Escorial, en España, y en las de San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y Santa María Transtévere, en Roma.

La Esponja Sagrada es otro de los Instrumentos empleados durante la Pasión, que fue sumergido en vino y ofrecido a Cristo para que bebiese durante su Crucifixión. En realidad se trataba de Posca, una bebida bastante popular en la Antigua Roma que consistía en vinagre y agua.​ A veces se empleaban vinos de poca calidad que acababan avinagrándose, por lo que se mezclaba con hierbas aromáticas.​

Esta «Posca», era una bebida muy típica en el ejército romano y es una de las razones por las que un legionario ofreció a Jesucristo en la crucifixión del Gólgota una esponja con agua y vinagre (según el Evangelio de San Juan). La bebida se empleó en las clases más bajas del Imperio romano y se sabe que su uso se extendió hasta el periodo del Imperio bizantino.

Lienzos que cubrieron al Señor estando en la cruz

Se veneran en San Juan de Letrán y en San Marcos, de la misma ciudad eterna.

La Lanza

Lanza
Detalle de la Inscripción de La lanza de Viena (réplica de la original).  CC BY-SA 3.0.

Cuando los soldados romanos se alistaban a romper las piernas de Jesús; práctica conocida como crurifragium, un doloroso método de acelerar la muerte en la crucifixión de los condenados a este castigo (el condenado a muerte por crucifixión, debido a la postura, necesitaba levantar su cuerpo empujando hacia arriba con los pies para poder así respirar), vieron que él ya había muerto y por eso pensaron que no había razón para romper sus piernas. Para cerciorarse de que él estaba muerto, un soldado conocido como el centurión Longinos, perforó el costado de Jesús con una lanza. Esta, sin la punta, se venera en San Pedro de Roma: la punta, según afirma el Papa Benedicto XIV, desde el tiempo de San Luis se conserva en la Santa capilla de Paris.

Sangre y agua

Es de fe que del costado se nuestro divino Salvador salió sangre y agua : entre las reliquias más insignes que se exponen a la pública veneración en la santa ciudad de Roma, se encuentra parte de la sangre, y agua que salió de su sagrado costado después de muerto, se conserva en la basílica de San Juan de Letrán. En la de San Marcos se expone un velo que se embebió en la misma sangre y agua.

Piedra de la unción

Se venera en Jerusalén, en la iglesia del Santo Sepulcro

Santo Sepulcro

Ssdnsj
Wikipedia CC BY-SA 2.0

Dios ha querido que permaneciera en Jerusalén, siendo bajo todos los conceptos el sepulcro más glorioso que ha habido y habrá sobre la tierra. Muchas iglesias se glorían de tener pequeñas partes de tan glorioso monumento.

Reflexión final

Si la emoción embarga nuestros corazones al contemplar la riqueza y significación de la presencia de tales reliquias, sólo cabe extender nuestro amor y comprensión a un paso más. Y es ineludible.

¡Cuánto daríamos en este momento por ser trasladados – como Daniel el etíope – hasta cualquiera de estas reliquias! ¡Con qué gusto pasaríamos horas de rodillas venerando esos preciosos recuerdos del Salvador, que acaso fueron bendecidos por el roce de su tacto o que contienen parte de su Divina Sangre!

Y olvidamos, a un mismo tiempo, que quizás a pasos de nosotros, no muy lejos, tenemos al mismo Cristo presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. ¡A pocos minutos tenemos al mismo Cristo presente y tan vivo como cuando regó de gracias las preciosas reliquias que comentamos!

Contemplémosle ahora allí, donde le tenemos cerca. Meditemos en lo sólo y abandonado que se encuentra. Nadie peregrina hasta allí, nadie se arrodilla ante su sagrada Presencia. Pocos, muy pocos, parecen tener conciencia cabal de Él.

Vemos a tantos comulgar sin respeto, sin la debida compenetración que tal acto merece ¡Acto envidiado por los mismos ángeles, que no pueden comulgar! Es el mismo Cristo que viene a nosotros. ¡Cuántos comulgan con la mano, tocando con sus manos indignas e impuras el sagrado Cuerpo del Redentor! Duele pensar en semejante irreverencia, que a causa de la extensión y frecuencia ha sido indultada por la Iglesia. Imaginar tan sólo las divinas partículas olvidadas en la mano y llevadas al bolsillo, o caídas al suelo. Tiemblo al pensar en ello, en la tristeza y escándalo de los santos ángeles.

Mártires y santos, los mismos cruzados ofrecieron sus vidas por la conservación de las reliquias y lugares sagrados. Muchos prefirieron morir antes que verlas profanadas. ¿Cómo no querremos nosotros, hermanos en la fe e hijos de la Iglesia como ellos, ya no venerar las reliquias sino adorar a nuestro dulce y amable Salvador presente día y noche en la Sagrada Eucaristía?

Fuentes:

www.catolicidad.com
www.catholic.met

 
Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.