Prevost, Leon XIV

En la línea de Francisco

Publicado el 6 de julio de 2025

Archivado en: Editorial

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En días recientes, Robert Francis Prevost (León XIV), durante su mensaje a los participantes en el XLIV período de sesiones de la Conferencia de la FAO (30.06.2025), sostuvo lo siguiente:

La Iglesia alienta todas las iniciativas para poner fin al escándalo del hambre en el mundo, haciendo suyos los sentimientos de su Señor, Jesús, quien, como narran los Evangelios, al ver que una gran multitud se acercaba a Él para escuchar su palabra, se preocupó ante todo de darles de comer y para ello pidió a los discípulos que se hicieran cargo del problema, bendiciendo con abundancia los esfuerzos realizados (cf. Jn 6,1-13). Sin embargo, cuando leemos la narración de lo que comúnmente se denomina la “multiplicación de los panes” (cf. Mt 14,13-21; Mc 6,30-44; Lc 9,12-17; Jn 6,1-13), nos damos cuenta de que el verdadero milagro realizado por Cristo consistió en poner de manifiesto que la clave para derrotar el hambre estriba más en el compartir que en el acumular codiciosamente.

Prevost afirma que el verdadero milagro de la multiplicación de los panes no fue tanto un acto sobrenatural de multiplicación material (un milagro llevado a cabo por Cristo, milagro que como otros muchísimos, habría de servir como señal manifiesta de que Él era el mesías anunciado), sino un simple hecho moral o social: según él, Cristo puso de manifiesto que la clave para derrotar el hambre está en el “compartir” más que en el “acumular codiciosamente”. Es decir, Cristo no multiplicó nada, sino que movió a las personas a compartir sus viandas. En otras palabras, el mensaje busca diluir el carácter sobrenatural del milagro, y lo convierte en una especie de lección ética o social sobre la generosidad y la redistribución de bienes

Tal cual ya había hecho su antecesor Bergoglio (quien negó el milagro de la multiplicación de los panes en múltiples oportunidades, vídeo abajo), Prevost redujo este milagro a un simple llamado a “compartir”, en una suerte de visión horizontalista, humanista y despojada del elemento sobrenatural, muy en la línea de la teología modernista, acusada y denunciada con tanta insistencia por los Papas anteriores al CVII.

El recordado padre Manuel Carreira, en varias oportunidades, denunció – como debe ser – este «error» y lo combatió frontalmente y sin tapujos.

Esto no ha de venir como sorpresa, pues en su mensaje inaugural, luego de concluido el cónclave, reafirmó que su papado continuaría la línea de Francisco. Agárrate Catalina…

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.

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