Enfermero que sufrió accidente relata su Conversión tras peregrinar a Lourdes


“Hasta ese momento no era un católico practicante y ni siquiera oraba”, recuerda el enfermero valenciano, Antonio Escobedo García, quien afirmó que la peregrinación que realizó en 2003 al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Francia), fue el punto de partida para su conversión.

En su libro titulado “¡Qué alegría!”, Escobedo, de 51 años, relató que luego de sufrir en 2003 una “grave lesión en la zona lumbar”, una amiga le invitó a peregrinar a Lourdes. “Yo acepté no porque pensara que me iba a curar, sino simplemente por salir y ver los robles y tejos que hay en la zona, ya que me gustan mucho los árboles y la naturaleza”, recordó.

Según la agencia AVAN, Escobedo peregrinó junto a su esposa y experimentó una “impresión muy fuerte” al llegar al Santuario. “Fue muy impactante ver la enorme multitud de gentes de todo el mundo que estaban allí y la fraternidad que se respiraba en el ambiente y con la que todo el mundo nos trataba”, relató, y añadió que en ese momento sintió interiormente “la necesidad de hablar a la Virgen y que Ella me contestara”.

En su libro, indicó que la peregrinación a Lourdes “no curó físicamente mi lesión en la zona lumbar, pero sí me reportó una paz como nunca antes había sentido, lo que hace que día a día pueda afrontar mis fuertes dolores con alegría y serenidad”.

Ahora Escobedo acude todos los días a Misa y reza el Rosario con su mujer y sus cuatro hijos. Además promueve esta oración mariana en la ermita de la Soledad Gloriosa de Cheste, a donde “acuden a la oración, los domingos a las cinco de la tarde, hasta un centenar de personas”.

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