Williamson

Falleció Mons. Richard Williamson

Publicado el 30 de enero de 2025

Actualizado el 16 de abril de 2025

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A las 23:23 h (hora local) de ayer, 29 de enero de 2025, habiendo recibido los Últimos Ritos de la Santa Iglesia, falleció en Margate (condado de Kent, Inglaterra) Mons. Richard Nelson Williamson, producto de una hemorragia cerebral que lo tuvo hospitalizado en Broadstairs desde el pasado viernes 24 de enero.

Segundo de los tres hijos del escocés Jack Blackburn Williamson y la estadounidense Helen Nelson Richards, Mons. Richard Williamson nació en Buckinghamshire el 8 de marzo de 1940. Su primera educación la recibió en el Colegio de Winchester, una de las instituciones más prestigiosas del Reino Unido. Posteriormente, se graduó en literatura inglesa en el Colegio Clare de la Universidad de Cambridge, destacándose por su erudición y profundo interés en la literatura clásica y la teología. Tras completar sus estudios, enseñó francés en Ghana, donde entró en contacto con diversas tradiciones culturales y religiosas. Durante este período en África, tuvo la oportunidad de conocer al célebre médico y teólogo Albert Schweitzer en Gabón y trabó amistad con el escritor y converso al catolicismo Malcolm Muggeridge, quien influyó en su posterior conversión.

Bautizado en la Iglesia Anglicana, experimentó un proceso de búsqueda espiritual que lo llevó a la Iglesia Católica en 1971, siendo recibido por el padre John Flanagan. Poco después, ingresó en el Oratorio de Brompton, donde permaneció por unos meses antes de unirse a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), fundada por Mons. Marcel Lefebvre. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1976 por el mismo Lefebvre, comenzando así su ministerio sacerdotal dentro del tradicionalismo católico.

Inicialmente, se desempeñó como profesor en el seminario de Zaitzkofen (Alemania), pero en 1978 fue trasladado al seminario de Écône (Suiza), el principal centro de formación de la Fraternidad. En 1983, fue enviado a los Estados Unidos como rector del Seminario Santo Tomás de Aquino, que en ese momento estaba ubicado en Ridgefield, Connecticut. Allí se destacó por su estricta formación doctrinal y su férrea defensa del tradicionalismo católico. Cuando el seminario fue trasladado a Winona, Minnesota, en 1988, continuó ejerciendo como rector.

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Williamson celebrando la misa tradicional en el año 1991. Crédito: jcapaldi – CC BY 2.0

El 30 de junio de 1988, en una ceremonia realizada en Écône, Mons. Marcel Lefebvre lo consagró obispo junto con Bernard Fellay Voegele, Alfonso de Galarreta Genua y Bernard Tissier de Mallerais, en un acto considerado como una desobediencia al Papa Juan Pablo II, lo que llevó a la excomunión de los cuatro obispos y del propio Lefebvre. Williamson continuó su labor dentro de la FSSPX, manteniendo una postura intransigente respecto a los cambios introducidos por el Concilio Vaticano II, lo que lo convirtió en una figura polémica dentro y fuera de la Fraternidad.

En 2009, el Papa Benedicto XVI levantó la excomunión de los cuatro obispos, pero Williamson continuó generando controversia debido a sus declaraciones sobre diversos temas, lo que llevó a su expulsión de la FSSPX en 2012 (otras fuentes sugieren que la verdadera razón de la expulsión se debió a las constantes luchas intestinas dentro de la fraternidad). A partir de entonces, lideró un grupo disidente del tradicionalismo conocido como la «Resistencia», ordenando sacerdotes y consagrando obispos sin mandato pontificio, lo que lo mantuvo en una posición de confrontación con la Santa Sede.

Sus últimos años los pasó en Inglaterra, continuando su ministerio y escribiendo sobre temas de teología y política. Su fallecimiento marca el cierre de un capítulo importante en la historia del tradicionalismo católico, dejando un legado tanto de fervor doctrinal como de controversia en la Iglesia contemporánea.

Mons. Richard Williamson fue un personaje que, con sus luces y sombras, dejó una huella en el tradicionalismo católico. Más allá de cualquier consideración humana, esta tribuna exhorta a la mayor obra de caridad cristiana: orar y ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa en sufragio por su alma, confiando y esperando que Dios nuestro Señor lo halle fielUt quis fidélis inveniátur—por las obras que, a pesar de las circunstancias y de sí mismo, realizó en favor de la Santa Iglesia.

Requiescat in pace.

Visto en MILES CHRISTI RESÍSTENS

Cordero de Dios

 

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.