Día 19: La estancia en Egipto y la pureza en medio del paganismo
Se nos propone reflexionar sobre los años que la Sagrada Familia pasó en tierra de idolatría. Es una lección fundamental sobre la preservación de las costumbres cristianas en medio de un ambiente hostil o pagano, un tema que el autor trataba con especial vigor ante la secularización de nuestros días.
PUNTO PRIMERO. Considera, alma fiel, los largos años que Jesús, María y José hubieron de vivir en Egipto, rodeados de templos de ídolos y de gentes sumidas en la oscuridad del error. ¡Qué contraste entre la santidad de aquel pequeño hogar y la corrupción de la sociedad que los rodeaba! Sin embargo, la Sagrada Familia no se contamina ni transige con las costumbres de los gentiles. El hogar cristiano debe ser como un arca de Noé, que flota sobre las aguas del pecado sin dejar que estas penetren en su interior. En una época en que el mundo vuelve a ser pagano, nuestras casas deben mantener la integridad de la fe, sin permitir que las máximas de la incredulidad o el respeto humano dicten nuestras leyes domésticas.
PUNTO SEGUNDO. Mira cómo la Sagrada Familia, a pesar de estar en tierra extraña, no abandona sus prácticas de piedad ni su espíritu de oración. Ellos no dicen: «hagamos lo que hacen los demás para no ser señalados». Su fidelidad a Dios es su única norma. Esto nos advierte contra ese veneno de la «tolerancia mal entendida» que lleva a los padres cristianos a permitir en sus hijos diversiones, modas o amistades contrarias a la fe, solo por no parecer «extraños» a la sociedad actual. Vivir en Egipto exige una vigilancia redoblada. Considera si en tu hogar se respira un aire de cielo o si has dejado que el hálito pestilencial de la sociedad mundana apague el fuego de la devoción y la modestia que debe caracterizar a los seguidores de Cristo.
Propósito Práctico
Hoy haré el propósito de defender con valentía una costumbre cristiana en una conversación o ambiente donde se burlen de la religión o se defiendan máximas mundanas, pidiendo a San José que me dé la fortaleza de no ceder ante el respeto humano.
Oración Final
¡Oh Jesús, María y José!
¡Oh Divinos Moradores de Egipto!, que vivisteis rodeados de sombras sin perder la luz de vuestra santidad, guardad nuestra familia de los errores del siglo. Haced que nuestras casas sean baluartes de la verdad y que, aunque vivamos en medio de un mundo que os olvida, nosotros nunca dejemos de serviros y amaros con todo nuestro corazón. Amén.
(Aquí se rezan tres Avemarías y un Gloria)
¿Quién fue D. Félix Sardá y Salvany?
Félix Sardá y Salvany (Sabadell, 1841 – 1916) fue uno de los sacerdotes, escritores y apologistas más influyentes de la España del siglo XIX. Conocido por su inquebrantable defensa de la fe católica frente a las corrientes del pensamiento moderno, dedicó su vida a la «Propaganda Católica», utilizando la prensa como su principal púlpito.
Aunque su obra más famosa fue «El liberalismo es pecado», su labor pastoral más íntima se centró en la santificación de las familias a través de devocionarios y hojas espirituales. Fue un firme defensor de que el hogar cristiano es la primera trinchera de la fe, y que la imitación de la Sagrada Familia de Nazaret es el único remedio eficaz contra la desintegración de la sociedad.
Sardá y Salvany no solo escribía; vivía lo que predicaba. Fue un hombre de gran caridad, fundador de instituciones de ayuda y un incansable promotor de la devoción al Sagrado Corazón y a la Sagrada Familia. Sus textos se caracterizan por una prosa vibrante, una doctrina segura y un estilo directo que busca siempre mover la voluntad del lector hacia la virtud práctica.
«La familia que reza unida, permanece unida bajo el manto de la Providencia.»
