Sagrada familia

Febrero: Mes de la Sagrada Familia – Día 23

Publicado el 23 de febrero de 2026

Archivado en: Sagrada Familia

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Día 23: La obediencia de Jesús a María y a José

Esta meditación, nos sitúa ante el misterio más asombroso de Nazaret: la sujeción del Creador a sus criaturas. Es la lección definitiva sobre la jerarquía familiar y la virtud de la obediencia, pilares que el autor defendía con vehemencia frente al espíritu de insurrección de la modernidad.


PUNTO PRIMERO. Considera, alma redimida, aquellas palabras del Evangelio que resumen treinta años de la vida del Salvador: «Y les estaba sujeto». ¡El Verbo Eterno, por cuya palabra fueron hechas todas las cosas, obedece a un humilde carpintero y a una joven virgen! No hay mandato de José, por pequeño que sea, que Jesús no ejecute con prontitud y amor. En esta obediencia divina se funda la santidad de la jerarquía familiar. La autoridad de los padres no viene de sus méritos personales, sino de Dios mismo. Una familia donde se desprecia la autoridad o donde los hijos pretenden ser iguales a sus padres, rompe el orden establecido por Cristo en Nazaret.

PUNTO SEGUNDO. Mira cómo la obediencia de Jesús es el remedio contra la soberbia de Adán. En Nazaret no hay discusiones, ni réplicas, ni mala voluntad. Se obedece por amor, reconociendo en la voz de los superiores la voz de la Providencia. El espíritu de independencia y rebeldía es la marca del liberalismo que destruye los hogares. Considera si en tu familia reina esta docilidad cristiana. Los hijos deben obedecer a sus padres con reverencia, y los padres deben mandar con caridad, buscando siempre el bien de las almas. La paz de Nazaret no nacía de la ausencia de mandatos, por el contrario, de la perfecta armonía de las voluntades sumisas a la ley de Dios.


Propósito Práctico

Hoy haré un acto de obediencia perfecta: cumpliré de inmediato y con alegría cualquier indicación de mis superiores o de mis padres (o realizaré una tarea del hogar que me corresponde pero que suelo postergar), viendo en esa obligación la voluntad misma de Dios.


Oración Final

¡Oh Jesús, María y José!

¡Oh Jesús!, que con vuestra humilde sujeción santificasteis la autoridad familiar, hacednos dóciles a vuestros mandatos y a los de quienes nos gobiernan en vuestro Nombre. ¡Oh María y José!, dad a los padres la sabiduría para guiar a sus hijos y a estos la gracia de una obediencia filial y amorosa. Que en nuestra casa nunca se escuche el grito de la soberbia, sino el silencio de la sumisión santa. Amén.

(Aquí se rezan tres Avemarías y un Gloria)

¿Quién fue D. Félix Sardá y Salvany?

Félix Sardá y Salvany (Sabadell, 1841 – 1916) fue uno de los sacerdotes, escritores y apologistas más influyentes de la España del siglo XIX. Conocido por su inquebrantable defensa de la fe católica frente a las corrientes del pensamiento moderno, dedicó su vida a la «Propaganda Católica», utilizando la prensa como su principal púlpito.

Aunque su obra más famosa fue «El liberalismo es pecado», su labor pastoral más íntima se centró en la santificación de las familias a través de devocionarios y hojas espirituales. Fue un firme defensor de que el hogar cristiano es la primera trinchera de la fe, y que la imitación de la Sagrada Familia de Nazaret es el único remedio eficaz contra la desintegración de la sociedad.

Sardá y Salvany no solo escribía; vivía lo que predicaba. Fue un hombre de gran caridad, fundador de instituciones de ayuda y un incansable promotor de la devoción al Sagrado Corazón y a la Sagrada Familia. Sus textos se caracterizan por una prosa vibrante, una doctrina segura y un estilo directo que busca siempre mover la voluntad del lector hacia la virtud práctica.

«La familia que reza unida, permanece unida bajo el manto de la Providencia.»

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.

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