Febrero: Mes de la Sagrada Familia – Día 28

Febrero: Mes de la Sagrada Familia – Día 28

Publicado el 28 de febrero de 2026

Archivado en: Sagrada Familia

5 Minutos de lectura

Día 28: Consagración definitiva de la familia a Jesús, María y José

El Día 28 es el broche de oro, el momento de la Consagración Total. Se nos invita a no ser simples espectadores de la vida de Nazaret, y a convertir nuestro propio hogar en una extensión de ella. Es el día de entregar formalmente las llaves de nuestra casa y de nuestro corazón a sus legítimos dueños.


PUNTO PRIMERO. Considera, alma fiel, la grandeza del acto que hoy vas a realizar. Consagrar la familia significa reconocer que ya no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino que somos propiedad absoluta de la Sagrada Familia. Es poner bajo su amparo nuestras alegrías, nuestros trabajos, nuestras cruces y, sobre todo, nuestras almas. Esta consagración es el escudo más poderoso contra los ataques del mundo moderno. Al entregarnos a Jesús, María y José, sellamos un pacto de fidelidad: nosotros nos ocupamos de su gloria y ellos se ocupan de nuestras necesidades. Mira con qué amor te miran hoy desde el Cielo, esperando que les abras de par en par las puertas de tu hogar para reinar en él como soberanos absolutos.

PUNTO SEGUNDO. Mira el compromiso que esta consagración conlleva. Es un programa de vida. Consagrarse es prometer que en adelante se evitará el pecado mortal como la mayor de las desgracias; que se reinará la caridad entre los esposos, la obediencia en los hijos y la piedad en todos. Que este día sea un nuevo nacimiento para nuestro hogar. Que el mundo vea en nosotros una familia «distinta», marcada por la modestia, la honradez y la fe inquebrantable. A partir de hoy, tu casa es un templo, tu mesa es un altar y tu vida es un sacrificio de alabanza. ¡Dichosa la familia que se entrega sin reservas a tan dulces Protectores!


Acto de Consagración Solemne

¡Oh Jesús, María y José! En este día solemne, nosotros, los miembros de esta familia, nos postramos humildemente ante vuestra presencia para consagrarnos enteramente a Vosotros. Os entregamos nuestro ser, nuestras almas, nuestros bienes y nuestra voluntad. Tomad posesión de este hogar; sed Vosotros el Rey, la Reina y el Padre de esta casa. Os prometemos vivir según vuestros ejemplos, huyendo del pecado y del espíritu del mundo. Bendecid a los presentes, acordaos de los ausentes y recibid un día a todos nuestros parientes y amigos en vuestra compañía eterna. ¡Todo por Jesús, todo por María, todo por José! Amén.


Oración Final de Clausura

¡Oh Jesús, María y José!

Al terminar este mes dedicado a vuestro honor, os damos gracias por las luces y gracias recibidas. No permitáis que lo aprendido caiga en el olvido. Haced que el aroma de Nazaret perfume siempre nuestra vida cotidiana, y que al morir, nuestras últimas palabras sean vuestros tres nombres santísimos, para volar a vuestros brazos por toda la eternidad. Amén.

(Se rezan tres Avemarías y un Gloria en acción de gracias por el mes transcurrido)

¿Quién fue D. Félix Sardá y Salvany?

Félix Sardá y Salvany (Sabadell, 1841 – 1916) fue uno de los sacerdotes, escritores y apologistas más influyentes de la España del siglo XIX. Conocido por su inquebrantable defensa de la fe católica frente a las corrientes del pensamiento moderno, dedicó su vida a la «Propaganda Católica», utilizando la prensa como su principal púlpito.

Aunque su obra más famosa fue «El liberalismo es pecado», su labor pastoral más íntima se centró en la santificación de las familias a través de devocionarios y hojas espirituales. Fue un firme defensor de que el hogar cristiano es la primera trinchera de la fe, y que la imitación de la Sagrada Familia de Nazaret es el único remedio eficaz contra la desintegración de la sociedad.

Sardá y Salvany no solo escribía; vivía lo que predicaba. Fue un hombre de gran caridad, fundador de instituciones de ayuda y un incansable promotor de la devoción al Sagrado Corazón y a la Sagrada Familia. Sus textos se caracterizan por una prosa vibrante, una doctrina segura y un estilo directo que busca siempre mover la voluntad del lector hacia la virtud práctica.

«La familia que reza unida, permanece unida bajo el manto de la Providencia.»

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.

Comentarios que contengan enlaces, insultos o hagan uso y abuso de lenguaje soez, no serán publicados. Así mismo se invita a los comentaristas a opinar con responsabilidad.