Galgano espada

La espada de San Galgano

Publicado el 8 de mayo de 2018

Actualizado el 22 de abril de 2025

Archivado en: Historias / Cuentos

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Las historias del caballero ermitaño Galgano, quien emplease aquella roca en la que había clavado su espada como altar de sus oraciones, se comenzaron a  divulgar por toda la región. Se decía que los animales salvajes eran sus compañeros frecuentes. Los agricultores locales subían a la colina para hablar con él y pedirle su bendición. Bien pronto, rumores sobre milagros que fueron trabajados por medio de su intercesión y oraciones comenzaron a correr.

El Diablo, que nunca duerme y estaba celoso de lo bueno que estaba haciendo su antiguo sirviente, envió a un malvado disfrazado de monje para matar a Galgano. Los lobos que se hicieron amigos del ermitaño, mataron al asesino en potencia y le royeron los huesos.

Un año después de hundir su espada en la piedra de Monte Siepi, Galgano muere, exactamente  el 3 de diciembre de 1181 y a la edad de 33 años. En ese momento, la fama de Galgano era tan grande, que los obispos y abades asistieron al funeral. Al año siguiente, el obispo de Volterra,  entregó el  Monte Siepi a los monjes cistercienses para que construyesen un santuario en memoria de Galgano y sobre su pequeña ermita de roca circular.

El proceso de canonización de Galgano comenzó en 1185, solo unos pocos años después de su muerte. Los actos de su proceso de canonización son los más antiguos que han sobrevivido, y en ellos se juran testimonios de los milagros realizados por el Santo, tanto en vida como después de su muerte.

Después de la muerte de Galgano, su cuero cabelludo continuó creciendo rizos rubios durante mucho tiempo. La cabeza milagrosa se colocó a un lado de la capilla y los huesos mordisqueados de los brazos del malvado al otro. La multitud de peregrinos era tan numerosa, que en 1218 se autorizó a los cistercienses a construir otro monasterio con el nombre del Santo a poca distancia en la llanura debajo de la ermita.

Así es como se construyó la Abadía de San Galgano, uno de los edificios góticos más bellos de Italia. El monasterio se convirtió rápidamente en un lugar muy respetado: los monjes de San Galgano solían ser nombrados para altos cargos en toda la Toscana.

Lamentablemente, en el siglo XVI el antaño famoso monasterio cisterciense estaba en ruinas. Sin embargo, sobrevivió la capilla semicircular de Montesiepi, que aún alberga la famosa espada de San Galgano, un símbolo para todas las edades de la conversión del caballero díscolo y las manos roídas del asesino, una suerte de advertencia a todos los que intenten hacer el mal a los hombres santos de Dios, o a cualquiera que pueda verse tentado de robar la espada de San Galgano.

Iglesia ruinas

Incluso, hay quienes sostienen que la historia de esta espada, es la que habría dado origen a la leyenda de la espada del Rey Arturo, cuyas primeras historia aparecen tan sólo décadas después de la canonización de Galgano, en un poema del poeta borgoñón Robert de Bron. Se ha sugerido que las historias de La Mesa Redonda pueden haber sido inspiradas por la capilla redonda y el nombre de Galgano fue alterado para convertirse en Gawain.

Aunque los británicos detestan admitirlo, podría ser que las historias del Rey Arturo, están realmente basadas en la historia del caballero-santo italiano.

Reproducido con permiso.

https://www.traditioninaction.org/religious/h141_Galagano.htm

Colofón
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