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Las desviaciones doctrinales en las obras sobre María Simma

Publicado el 19 de agosto de 2025

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Con mucha frecuencia, refieren algunos sitios web y vídeos a  María Simma, supuesta vidente de las benditas ánimas del purgatorio, y a quien incluso refieren como «beata».

Este breve articulo, busca poner sobre la mesa, tan solo algunas de las desviaciones doctrinales y errores de María Simma, cuyos mensajes son tenidos como «revelación» por muchos, que basan artículos y vídeos enteros sustentados en sus errores.


¿Quien es María Simma?

María Simma (1915–2004) fue una supuesta mística austriaca, conocida por afirmar que recibía visitas frecuentes de almas del purgatorio. Nació en Sonntag, en la región de Vorarlberg (Austria), y que habría llevado una vida sencilla, célibe, profundamente piadosa y dedicada a la oración, especialmente por los difuntos.

Se hizo conocida internacionalmente gracias a su libro “Las almas del purgatorio me dijeron” (entrevista por Nicky Eltz) donde detalla estas supuestas experiencias.

Ahora, es necesario que el lector entienda que María Simma, jamás ha sido reconocida oficialmente como mística auténtica ni sus mensajes han sido aprobados por la Iglesia, que no está en proceso de beatificación ni es considerada santa por el magisterio y que mucho menos ostenta el título de beata, tal y como la refieren muchos.

Si bien es cierto, sus declaraciones son valoradas por algunos fieles, estas chocan frontalmente con la sana doctrina, debido a los consistentes errores presentes en sus relatos (como la salvación fuera de la Iglesia o la minimización del pecado mortal).

Hasta la fecha, la Iglesia no ha emitido ningún pronunciamiento oficial sobre María Simma, ni sobre sus supuestas experiencias místicas ni mucho menos sobre sus revelaciones, por lo que referirse a ellas o hablar de ellas como si de doctrina católica se tratase, resulta francamente imprudente y hasta abiertamente malicioso. Antes bien, María Simma es  ignorada y desaconsejada por la mayoría de autoridades y teólogos serios, especialmente en el ámbito tradicional.

A continuación, algunos de los aspectos problemáticos de sus declaraciones.


1. Salvación fuera de la Iglesia

El libro «El asombroso secreto de las almas del purgatorio» publicado por la editorial Medjugorje Web y Queenship Publishing, es en realidad una entrevista llevada a cabo por la monja Emmanuel Maillard, una religiosa francesa ampliamente vinculada al apostolado de la falsa aparición de Medjugorje.

En él, María Simma sostiene que “existen muchos santos también fuera de nuestra Iglesia” y que fieles de otras religiones pueden alcanzar el Cielo con sinceridad. Esto contradice frontalmente el dogma católico definido en el Concilio de Florencia (Cantate Domino, 1441) donde se proclamó ex cátedra: “nadie que no esté dentro de la Iglesia católica (…) puede hacerse partícipe de la vida eterna”. Es decir, Simma sugiere más del mismo error que se promueve incluso desde la jerarquía de la Iglesia hoy en día: Todos se salvan dentro de sus respectivas religiones y todas las religiones son gratas a Dios…

Sin embargo, el Catecismo nos enseña que, aunque Dios puede salvar a quienes ignoran inocentemente el Evangelio, “no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó la Iglesia católica como necesaria para la salvación, sin embargo no hubiesen querido entrar o perseverar en ella”. Las afirmaciones de Simma sugiriendo salvación fuera de la Iglesia chocan con este magisterio.

El texto conflictivo a continuación:

María Simma: Mi Obispo me ha dicho que, en cuanto no haya errores teológicos, yo debo continuar…

Monja: ¿La visitaron también almas de personas de otras religiones, por ejemplo judíos?

María Simma: Sí, y son muy felices. Quien vive bien su fe está en la paz; pero es a través de la fe católica que la mayoría alcanza el cielo”

Esta afirmación puede minar la urgencia de evangelizar y del cumplimiento del mandato misionero, contraviniendo además la necesidad de la penitencia y de los sacrificios (hacer misas, rosarios, etc.), corriendo el riesgo de promover un estilo de vida sin miedo y sin culpa. Si los fieles confían más en estos mensajes que en el Catecismo o en la palabra de sacerdotes, pueden caer en un grave error.


2.- Sobre el pecado mortal

Simma afirma en “Las almas del purgatorio me dijeron” (entrevistada por Nicky Eltz) publicado por la editorial Medjugorje Web, haber escuchado de las almas del Purgatorio que: «hasta la fecha nunca encontré el caso de un suicida que se haya perdido» y que muchos se arrepienten al ver la bondad de Dios tras la muerte. Esto contradice el dogma definido en la bula Benedictus Deus (1336), que enseña que quienes mueren en pecado mortal van “inmediatamente al infierno”.

Sin embargo, la Iglesia admite atenuantes (por ejemplo, locura) en casos individuales, pero no puede asegurar salvación general para los suicidas. Las respuestas atribuidas a Simma relativizan la gravedad del pecado mortal y chocan con la enseñanza constante de que el suicidio es un pecado grave si se comete con plena advertencia y consentimiento (tal y como sucede hoy con el la eutanasia)..


3.- Diversas herejías en sus «revelaciones»

Simma asegura que «las sectas son muy, muy malas» pero que los cristianos sinceros de otras confesiones (ortodoxos, protestantes) son «los más cercanos a los católicos». Aunque el llamado al ecumenismo es legítimo, sus afirmaciones generales sugieren que la devoción formal no es necesaria y que fuera de la Iglesia, Dios «mira la bondad de su corazón» más que la fe explícita, lo cual relativiza el rol de la Iglesia en la salvación.


La Iglesia advierte prudencia ante revelaciones privadas. Como enseña el Catecismo (n. 66), “no se debe esperar otra revelación pública” tras Cristo; cualquier supuesto mensaje nuevo debe evaluarse muy cautelosamente. San Juan Bautista “enseña a probar los espíritus” (1 Jn 4,1-2) pues “el diablo se disfraza de ángel de luz” (2 Cor 11,14).

A diferencia de místicos reconocidos, María Simma no ha recibido ningún aval formal de la Iglesia, no existe ningún decreto de aprobación ni título de “vidente”. Sin embargo, sus libros han circulado sin imprimatur y sin nihil obstat, es decir carentes del debido proceso eclesiástico de discernimiento, lo que deja sus revelaciones sin aval. En consecuencia, confiar en ellas o difundirlas se hace bajo la responsabilidad del fiel, y sin -absolutamente- ningún tipo de respaldo magisterial.

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.

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