Jesusfariseos

Martes de la Semana de Pasión

Publicado el 8 de abril de 2025

Actualizado el 15 de abril de 2025

Archivado en: Cuaresma

8 Minutos de lectura

Idea dominante de la Misa de esta Feria: A ejemplo del Salvador que sufre, pongamos nuestra confianza en Dios, a fin de que nuestra penitencia sea fructuosa.

INTROITO Salmo 26, 14. 1

Espera en el Señor, y pórtate varonilmente; cobre aliento tu corazón, y espera con paciencia al Señor.

V/. El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién he de temer yo?

COLECTA

Te suplicamos, Señor, que nuestros ayunos te sean agradables y que, sirviéndonos de expiación, nos hagan dignos de tu gracia y nos alcancen el remedio eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA Daniel 14, 27-42

En aquellos días, congregados los babilonios, contra el rey, dijeron: Entréganos a Daniel; de lo contrario te matamos a ti y a tu familia. Viéndose, pues, el rey tremendamente acometido, obligado de la necesidad les entregó a Daniel. Le metieron ellos en el lago o cueva de los leones, donde estuvo seis días. Había en el lago siete leones, y les daban cada día dos cadáveres y dos ovejas; y nada les dieron entonces, a fin de que devorasen a Daniel. Estaba el profeta Habacuc en la Judea; y había cocido un potaje, y desmenuzado unos panes en una vasija, y se iba al campo a llevarlo a los segadores. Y dijo el ángel del Señor a Habacuc: Esa comida que tienes, llévala a Babilonia, a Daniel, que está en el lago de los leones. Y respondió Habacuc: Señor, yo no he visto a Babilonia, ni tengo noticia del lago. Entonces el ángel del Señor lo cogió por la coronilla de la cabeza, y asiéndolo por los cabellos lo llevó con la celeridad de su espíritu a Babilonia sobre el lago. Y Habacuc levantó la voz, y dijo: ¡Daniel, siervo de Dios!, toma la comida que Dios te envía. Daniel entonces, dijo: Tú, ¡oh Señor!, te has acordado de mí, y no has desamparado a los que te aman. Y se levantó Daniel y comió. Y el ángel del Señor volvió luego a Habacuc a su lugar. Vino, pues, el rey el día séptimo para hacer el duelo por Daniel; y llegando al lago, miró hacia adentro, y vio a Daniel sentado en medio de los leones. Entonces exclamó el rey en alta voz diciendo: ¡Grande eres, oh Señor Dios de Daniel! Y lo hizo sacar del lago de los leones.

GRADUAL Salmo 42, 1.3

Defiende mi causa, Señor: líbrame del hombre inicuo y engañador.

V/. Envíame tu luz y tu verdad: estas me han de guiar hasta tu monte santo y conducir hasta tu santuario.

EVANGELIO Juan 7, 1-13

En aquel tiempo, andaba Jesús por Galilea, porque no quería ir a Judea, visto que los judíos procuraban su muerte. Mas estando próxima la fiesta de los judíos, llamada de los Tabernáculos, sus hermanos y parientes le dijeron: Sal de aquí y vete a Judea, para que también aquellos discípulos tuyos vean las obras maravillosas que haces. Puesto que nadie hace las cosas en secreto, si quiere ser conocido; ya que haces tales cosas, date a conocer al mundo. Porque aun muchos de sus hermanos no creían en él. Jesús, pues, les dijo: Mi tiempo no ha llegado todavía; el vuestro siempre está a punto. A vosotros no puede el mundo aborreceros; a mí sí que me aborrece, porque yo demuestro que sus obras son malas. Vosotros id a esa fiesta, yo no voy todavía a ella; porque mi tiempo aún no se ha cumplido. Dicho esto, él se quedó en Galilea. Pero algunos días después que marcharon sus hermanos o parientes, él también se puso en camino para ir a la fiesta, no con publicidad, sino como en secreto. En efecto, los judíos en el día de la fiesta le buscaban por Jerusalén, y decían: ¿En dónde está aquel? Y era mucho lo que se susurraba de él entre el pueblo. Porque unos decían: Sin duda es hombre de bien. Otros al contrario: No, sino que trae embaucado al pueblo. Pero nadie osaba declararse públicamente a favor suyo, por temor de los judíos principales.

SECRETA

Te ofrecemos, Señor, estas hostias que han de inmolarse: que nos sirvan de consuelo temporal y así no desconfiemos de los dones eternos prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios.

PREFACIO DE LA SANTA CRUZ

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que pusiste la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que de donde salió la muerte, saliese la vida, y el que en un árbol venció, en un árbol fuese vencido por Cristo nuestro Señor; por quien alaban los Ángeles a tu majestad, la adoran las dominaciones, la temen las Potestades y la celebran con igual júbilo los Cielos, las Vírgenes de los cielos y los bienaventurados Serafines. Te rogamos, que, con sus voces admitas también las de los que decimos, con humilde confesión.

COMUNIÓN Salmo 24, 22

Oh Dios de Israel, líbrame de todas mis tribulaciones.

POSCOMUNIÓN

Haz, te rogamos, Dios todopoderoso, que ejecutando constantemente los preceptos divinos, merezcamos acercarnos a los dones celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Humillad ante Dios vuestras cabezas.

Te suplicamos, Señor, nos concedas que te sirvamos constantemente, según tu voluntad; a fin de que en nuestros días el pueblo que te sirve aumente en méritos y en número. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

MARTES DE LA I SEMANA DE PASIÓN
Forma Extraordinaria del Rito Romano

HOMILIA DE SAN AGUSTIN, OBISPO

En este capítulo del Evangelio, hermanos, nuestro Señor Jesucristo se manifiesta particularmente a nuestra fe bajo el aspecto de su humildad. Con sus palabras y obras, siempre se propuso que se le tuviese como Dios y Hombre. Como Dios que nos hizo; como hombre que nos buscó; Dios siempre con el Padre, hombre con nosotros en el tiempo. No hubiera buscado al hombre que había hecho, de no haberse convertido él mismo en este hombre que había hecho. Pero tened presente, y que no se borre jamás este pensamiento de vuestro espíritu: que de tal manera Cristo se hizo hombre, que no dejo de ser Dios, el que hizo al hombre, se hizo hombre.

Cuando se ocultó como hombre, no hemos de pensar que perdiese el poder, sino que dio un ejemplo a nuestra debilidad. Pues, ciertamente, fue detenido cuando quiso; cuando quiso recibió la muerte. Mas porque había de tener algunos de sus miembros, esto es los fieles, que no poseerían aquel poder que tenía nuestro Dios, al ocultarse, al esconderse como para evitar que le diesen muerte, manifestaba lo que habían de hacer aquellos miembros suyos, en los cuales está verdaderamente él mismo.

A la verdad que sería un error si dijésemos que Cristo estaba en la cabeza, y no en el cuerpo; sino que debemos confesar que Cristo esta todo en la cabeza, y también en el cuerpo. Lo que se atribuye a los miembros, es preciso, pues, atribuírselo también a Él; mas no todo lo que a Él conviene, conviene a sus miembros. Pues si Él no se identificara con sus miembros, no hubiera dicha a Saulo: ¿Por qué me persigues? Ya que Saulo no le perseguía a él mismo, sino a sus miembros, que estaban en la tierra. Con todo, no quiso decir a mis santos, a mis siervos, ni tampoco lo que es más honroso, a mis hermanos; sino a mí, esto es, a mis miembros de los cuales soy cabeza.

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.