El Nombre de Jesús como alimento del alma
«Si scribas, nihil mihi sapit, nisi legero ibi Iesum. Si disputes aut conferas, nihil mihi sapit, nisi sonuerit ibi Iesus. Iesus mel in ore, in aure melos, in corde iubilus.»
«Si escribes, nada me sabe, si no leo allí Jesús. Si discutes o conversas, nada me sabe, si no suena allí Jesús. Jesús es miel en la boca, melodía en el oído, júbilo en el corazón.»
San Bernardo de Claraval, Sermones sobre el Cantar de los Cantares, Sermón 15
Meditación
San Bernardo de Claraval identifica el Nombre de Jesús como el único sustento que da sabor a la actividad del espíritu. Sin la presencia de este Nombre, cualquier discurso, escritura o pensamiento carece de provecho espiritual. Su invocación transforma el amargor en dulzura y la aridez en consuelo.
El Nombre de Jesús actúa directamente en los sentidos espirituales como alimento, armonía y alegría interior.
Oración
Sea el Nombre del Señor bendito. Desde ahora y por siempre. Nuestro auxilio es el Nombre del Señor. Que hizo el cielo y la tierra. Amén.
