El Nombre de Jesús como salud y salvación
«Ipse est enim Iesus; Iesus namque hebraice, latine Salvator dicitur. Nec quaerant aliud nomen: non est enim aliud nomen sub caelo datum hominibus, in quo oporteat nos salvos fieri.»
«Él mismo es Jesús; porque Jesús en hebreo, en latín se dice Salvador. No busquen otro nombre: pues no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual nos sea necesario ser salvados.»
San Agustín de Hipona, Sermón 299, 6
Meditación
San Agustín subraya que el Nombre de Jesús es la definición misma de su misión redentora. Al invocar a Jesús, se confiesa la imposibilidad de encontrar salud o salvación fuera de Él. Este Nombre contiene en sí toda la economía de la redención.
La exclusividad de este Nombre establece el fundamento de nuestra esperanza, pues en su sola mención se reconoce al único Mediador capaz de restaurar nuestra naturaleza.
Oración
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo: concédenos que, por el auxilio de su Nombre, podamos alcanzar los goces de la vida eterna. Amén.
