Jesuscuraciego

Miércoles de la Semana de Pasión

Publicado el 9 de abril de 2025

Actualizado el 15 de abril de 2025

Archivado en: Cuaresma

8 Minutos de lectura

Idea dominante de la misa de esta feria: Dios oye siempre a los que piadosamente le siguen y le sirven.

INTROITO Salmo 17, 48-49

Tú me libraste de la saña de mis enemigos: me ensalzaras sobre los que se levantan contra mí: me libertares del hombre inicuo. (S) Te amo, Señor, fuerza mía; el Señor es mi fortaleza, mi amparo y mi libertador.
Tú me libraste…

COLECTA

Después de haber santificado este ayuno, ilustra, oh Dios, misericordiosamente los corazones de tus fieles: y pues infundes el afecto de la devoción a lo que oran, atiende benignamente a sus suplicas. Por nuestro Señor Jesucristo.

EPÍSTOLA Lv 19, 1-2,11-19

El Señor le dijo a Moisés: «Di a toda la comunidad de los israelitas: Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. «No hurtaréis; no mentiréis; no os engañaréis unos a otros. No juraréis en falso por mi nombre: profanarías el nombre de tu Dios. Yo, el Señor. No oprimirás a tu prójimo, ni lo explotarás. El salario del jornalero no pasará lo noche contigo hasta la mañana siguiente. No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo a un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo, el Señor. «Siendo juez, no hagas injusticia, ni por favorecer al pobre ni por miramientos hacia el grande: con justicia juzgarás a tu prójimo. No andes difamando entre los tuyos; no demandes contra la vida de tu prójimo. Yo, el Señor. «No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, para que no te cargues con un pecado por su causa. No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, el Señor. «Guardad mis preceptos. Yo soy el Señor Dios vuestro.

GRADUAL Salmo 29, 2-4

Te glorificare, Señor, por haberte declarado protector mío, no dejando que mis enemigos se gozaran a costa de mí. v/. Oh Señor, Dios mío, yo clame a ti y me diste la salud. Tú sacaste, Señor, a mi alma del infierno: tú me salvaste, para que no cayera con los que descienden al profundo.

TRACTO Salmo 102,10

Señor, no nos trates según merecen nuestros pecados, ni según nuestras culpas nos castigues. v/. Señor, no te acuerdes de nuestras antiguas maldades: anticípense a favor nuestro cuanto antes tus misericordias; pues nos hallamos reducidos a extrema miseria. (Aquí se arrodilla.) Ayúdanos, oh Dios salvador nuestro: y por la gloria de tu nombre, líbranos, Señor, y perdona nuestros pecados, por amor a tu nombre.

EVANGELIO Juan 10,22-38

Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación, fiesta que era en invierno. Y Jesús se paseaba en el templo, por el pórtico de Salomón. Le rodearon, pues, los judíos, y le dijeron: ¿Hasta cuándo has de traer suspensa nuestra alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Les respondió Jesús : Os lo estoy diciendo, y no lo creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas están dando testimonio de mí. Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas oyen la voz mía; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy la vida eterna; y no se perderán jamás, y ninguno las arrebatará de mis manos. Pues lo que mi Padre me ha dado, todo lo sobrepuja; y nadie puede arrebatarlo de mano de mi Padre o de la mía. Mi Padre y yo somos una misma cosa. Al oír esto los judíos, cogieron piedras para apedrearle. Les dijo Jesús : Muchas buenas obras he hecho delante de vosotros por la virtud de mi Padre, ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque siendo tú un hombre, te haces Dios. Les replicó Jesús : ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Pues si llamó dioses a aquellos a quienes habló Dios, y no puede faltar la Escritura, ¿cómo de mí, a quien ha santificado el Padre, y ha enviado al mundo, decís vosotros que blasfemo, porque he dicho: Soy Hijo de Dios? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Pero si las hago, aunque no queráis darme crédito a mí, dádselo a mis obras, a fin de que conozcáis, y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.

OFERTORIO Salmo 58,2

Sálvame, Dios mío, de mis enemigos, líbrame de los que me asaltan, Señor.

SECRETA

Concédenos, Dios misericordioso, que te ofrezcamos con sincero corazón estas hostias de propiciación y de alabanza. Por nuestro Señor…

PREFACIO DE LA SANTA CRUZ

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que pusiste la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que de donde salió la muerte, saliese la vida, y el que en un árbol venció, en un árbol fuese vencido por Cristo nuestro Señor; por quien alaban los Ángeles a tu majestad, la adoran las dominaciones, la temen las Potestades y la celebran con igual júbilo los Cielos, las Vírgenes de los cielos y los bienaventurados Serafines. Te rogamos, que, con sus voces admitas también las de los que decimos, con humilde confesión.

COMUNIÓN Salmo 25, 6-7

Lavare mis manos en compañía de los inocentes y rodeare, Señor, tu altar, para oír las voces de alabanza y referir todas tus maravillas.

POSTCOMUNIÓN

Habiendo recibido la bendición del don celestial, te suplicamos humildemente, Dios todopoderoso, que este mismo sacramento sea causa de nuestra salvación. Por nuestro Señor…

SOBRE EL PUEBLO

Oremos. Humillad ante Dios vuestras cabezas.
Atiende, oh Dios todopoderoso, a nuestras suplicas; y pues nos das confianza en tu promesa, concede benigno el efecto de tu acostumbrada misericordia. Por nuestro Señor…

MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE PASIÓN
Forma Extraordinaria del Rito Romano

HOMILÍA DE SAN AGUSTÍN, OBISPO

La festividad de las Encenias era la de la dedicación del templo. Pues la palabra griega “caenon” significa nuevo. Cada vez que se dedica algo nuevo, se llama “encaenia”. El mismo uso ha consagrado este nombre. Y así, cuando uno viste una nueva túnica, se dice “encaeniat”. Los judíos celebraban solamente el día en que fue dedicado el templo. Esta fiesta se celebraba, cuando el Señor dijo las palabras que se han leído.

Era en tiempo de invierno, y se paseaba Jesús por el templo, en el pórtico de Salomón. Los judíos le rodearon, y le decían: “¿hasta cuándo has de traer suspensa nuestra alma? Si eres Cristo dínoslo claramente.” No deseaban conocer la verdad, sino que preparaban las calumnias contra el Salvador. Era en invierno y estaban fríos; la pereza les privaba de acercarse a aquel divino fuego. Si acercarse al fuego es creer, el que cree se acerca a él; mas el que niega la verdad, se aparta del mismo. El alma no se mueve con los pies, sino con los efectos.

Estaban fríos en relación a la caridad, pero ardían en el deseo de dañar. Mucho se habían alejado, y allí estaban. No se acercaban a él creyendo, pero a él les conducía el deseo de perseguirle. Pretendían que el Señor les dijese: Yo soy Cristo; y quizá no miraban a Cristo sino como hombre. Los profetas anunciaron a Cristo; más la divinidad de Cristo no la reconocen los herejes ni en los profetas ni en el mismo Evangelio. Y si los herejes no la reconocen, ¡cuánto menos los judíos, mientras tienen cegado su corazón!

Cordero de Dios

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.