Sarahi nos escribe: Qué tal. Leí el artículo sobre María Valtorta y de verdad no entiendo por qué se expresan así de una obra que claramente no han leído. De verdad qué falta de profesionalismo y seriedad de su parte al opinar de una obra que claramente no conocen. A lo largo de 15 años la he leído completa una y otra vez. Y en ningún punto he encontrado nada de lo que mencionan.
Conozco el Catecismo por eso me gustaría que me compartiera algún punto donde usted considere que va en contra de la Doctrina Católica.
Nuestra Respuesta
Estimada Sarahi:
En 1960, El Poema del Hombre-Dios, entonces una obra de cuatro volúmenes, fue colocado en el Índice de Libros Prohibidos.
El periódico oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, resumió los hallazgos del Santo Oficio en un artículo titulado «Una vida de Jesús malamente ficcionalizada.»
Cuando los editores intentaron esquivar esta condena al año siguiente, publicaron una nueva edición en diez volúmenes, misma que fue nuevamente condenada en el periódico vaticano, que la calificó como «»una montaña de infantilismos, fantasías y falsedades históricas y exegéticas, diluidas en una atmósfera sutilmente sensual.»
Mas de 30 años mas tarde, en 1994, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), reafirmó:
«Las ‘visiones’ y ‘dictados’ mencionados en la obra El Poema del Hombre-Dios son simplemente formas literarias utilizadas por la autora para narrar a su modo la vida de Jesús. No pueden considerarse de origen sobrenatural.»
El Nuncio Apostólico, Arzobispo Agostino Cacciavillan, recuerda a todos los fieles católicos, que, aunque el Índice fue abolido en 1965, aún conserva su fuerza moral, y los fieles católicos deben tener en cuenta las reservas y advertencias expresadas en él. Que el índice haya sido eliminado no significa de manera alguna, que los libros listados en el, hayan recibido el visto bueno de la Santa Sede.
A principios de este año (Febrero 2025), nuevamente el dicasterio para la Doctrina de la fe, reafirmó la posición de la Iglesia:
«Debe reiterarse que las supuestas ‘visiones’, ‘revelaciones’ y ‘mensajes’ contenidos en los escritos de María Valtorta —o atribuidos a ellos— no pueden considerarse de origen sobrenatural. Más bien, deben ser vistos simplemente como formas literarias que la autora utilizó para narrar a su modo la vida de Jesucristo.»
Desde ese entonces, los editores han intentado esquivar las críticas, removiendo y editando los pasajes que ocasionaron, en primer lugar, que la obra de María Valtorta que usted defiende, fuese colocada en el Indice de libros prohibidos. Persiguiendo el mismo fin, se han publicando diferentes versiones de la misma obra, que varían en cantidad de capítulos y de volúmenes.
¿Qué ocasionó qué fuese prohibida originalmente la obra El Poema del Hombre-Dios? La supuesta obra mística de María Valtorta, exponía en su versión original, episodios de la vida de Jesús con abundantes diálogos y detalles, los que incluyen revelaciones sobre la Virgen María. En esta obra, María en ocasiones habla de tentaciones internas, luchas de la carne o “concupiscencia” (es decir, las inclinaciones desordenadas producto del pecado original).
Según el dogma católico de la Inmaculada Concepción (que usted dice conocer), la Virgen fue preservada del pecado original y de sus efectos, incluida la concupiscencia, de modo que nunca tuvo inclinación al mal.
En el Vol. 1 de la versión original, en los capítulos iniciales sobre la infancia y adolescencia de María, la Virgen explica cómo Dios le infundió un conocimiento especial del mal en el mundo y el dolor causado por el pecado original, inspirándola a consagrarse completamente a Él. Aquí, María habla explícitamente de lo que habría sucedido si ella hubiera cedido a la tentación de Satanás.
Las escenas y frases mencionadas no pasaron inadvertidas en el escrutinio eclesial de El Poema del Hombre-Dios. Ya en 1949, y luego en 1959, la Iglesia (a través del Santo Oficio) examinó la obra y encontró “irregularidades” doctrinales. En particular, las afirmaciones sobre la Virgen María sufriendo “tentaciones carnales” o teniendo que “redimir la concupiscencia” han sido objeto de crítica.
Autores católicos como Anselmo de la Cruz, enumeraron estas ideas entre las “herejías de María Valtorta”. En un análisis, comenta con ironía:
“No es necesario hacer notar lo herético de esta afirmación puesta nada menos que en boca de Cristo: La Redención la terminó mi Madre, añadiendo la triple tortura…, señalar que Jesús y María sufrieron terribles tentaciones carnales durante toda su vida es inadmisible».
Por otro lado, defensores de María Valtorta como usted, argumentan que las objeciones surgen de malas interpretaciones. Enfatizan que en ningún momento Valtorta dice que la Virgen pecara ni que tuviera realmente concupiscencia interna. Citan pasajes como el de la juventud de María donde ella misma dice “No sabía que no tenía mancha… conservándome pura…”.
Por todo esto, la obra de Valtorta permanece como una lectura polémica: La idea de que la Virgen experimentó una especie de concupiscencia que debía ser redimida, choca con la doctrina de que María fue inmune a la concupiscencia. Asimismo, atribuirle la consumación de la Redención puede malentenderse como una negación de la suficiencia de Cristo.
Estas afirmaciones requieren tanta explicación teológica para salvarse, que es comprensible la precaución eclesiástica por el peligro doctrinal que suponen. Por ello, estos fragmentos cruzan la frontera de la ortodoxia y tensionan (como mínimo) los límites de la teología tradicional.
En este blog, preferimos manejar este tema procurado un tono académico y fiel a la verdad teológica, recordando siempre el respeto debido a la figura de María, Madre de Dios, Siempre Virgen e Inmaculada, tal como la Iglesia la confiesa infaliblemente.

Sobre María Valtorta sé que Ratzinger (Benedicto) leyó la obra completa y no encontró error de doctrina alguno, Si Cristo siendo verdadero Hombre y verdadero Dios, al Igual que su madre La virgen María sufrieron tentaciones es normal que las vencieran, el primero por ser Dios y la segunda por ser la única criatura sin el pecado original que ha existido. Exageran sus explicaciones para expresar el carácter no extraordinario o sobrenatural de Valtorta en su revelación personal.
Fue el mismo cardenal Ratzinger que en 1985, en ese entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe quien condenó la obra de Valtorta. Por lo menos dos veces recomendó a los sacerdotes el revertir cualquier recomendación de lectura de la obra de Valtorta. Busque y lea la carta al Cardenal Giuseppe Siri. A comienzos de este año se reafirmo además, que no consta su origen sobrenatural.
Comentarios como el suyo son propios de personas que ignoran el catecismo y desconocen a su Iglesia. A todo esto, es usted siquiera católico? Por semejantes afirmaciones, pareciera mas bien uno de los hijos del homicida y mentiroso desde el principio. NO apellida usted Valtorta de casualidad?