Novena al Sagrado Corazón de Jesús | Día 3

Publicado el 20 de junio de 2025

Actualizado el 5 de junio de 2026

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NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Novena al Sagrado Corazón de Jesús compuesta por un Sacerdote Jesuita, reimpresa en Barcelona en 1790. Mons. Pedro Copons y Copons, Arzobispo de Tarragona, concedió 80 días de Indulgencia por cada día de la Novena.

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Estando de rodillas delante del Santísimo Sacramento, o de alguna imagen del Sagrado Corazón de Jesús, hará con mucha devoción el Acto de Contrición al principio de cada uno de los nueve días de esta Novena, diciendo:

 

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Padre amoroso, Criador y Redentor mío, en quien creo, en quien espero, y a quien amo sobre todas las cosas, me pesa, Dios mío, pésame en el alma de haberos ofendido por ser Vos tan bueno, tan justo, y digno de ser siempre amado; y propongo ayudado de vuestra divina gracia de enmendarme, y de confesar todos mis pecados, perseverando en vuestro santo servicio todo el tiempo de mi vida. Amén.

ORACIÓN INICIAL

¡Corazón amabilísimo de Jesús, cuyas finezas para con los hombres se ven tan mal correspondidas en ese adorable Sacramento del Altar, en que las mostráis con tanto exceso, sin embargo de experimentar aquí mismo cada día nuestra más vil ingratitud! Penetrad, Señor, nuestro corazón con un tan vivo dolor de nuestra insensibilidad y tanto amor, que nos mueva a recompensarla en adelante, sirviéndoos muy de veras, agradeciéndoos lo mucho, que nos amáis, y sintiendo las injurias, desprecios y olvidos que sufrís de la mayor parte de los hombres en estas aras en que os adoro, amo, y alabo con todo el afecto de mi alma. Amén.

DÍA TERCERO DE LA NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

MEDITACIÓN: Del maravilloso amor de Jesús en haber dispuesto quedar con nosotros al tiempo mismo en que había de partir hacia su Padre.

FRUTO: Firme resolución de nunca apartarnos de Jesús, ya que él quiso estar siempre con nosotros.

ORACIÓN PARA EL DÍA TERCERO

¡Oh Corazón de mi amado Jesús, que a impulsos de las ternuras de vuestro amor al partir de este mundo a vuestro Padre os quedasteis con los hombres en ese augusto Sacramento, para permanecer con ellos todos los días, horas y momentos hasta el fin de los tiempos! Bien se conoce, Salvador mío, que tenéis todas vuestras delicias en estar siempre con nosotros; mas ¿qué sentimiento será el vuestro de vernos tan olvidados de Vos? ¡Cuán solo os quedáis muchas horas, y aún días en los Altares, sin haber quien os visite, quien se acuerde de vuestras finezas, ni quien guste de tratar con Vos! Y si algunas veces comparecemos en vuestra presencia, ¿cuán tibios, cuán divertidos, cuán de ceremonia lo practicamos? Imprimid en nosotros la memoria de vuestras finezas, y haced que de todo nuestro gusto sea vivir siempre con Vos, y serviros cada día con más fidelidad. Otorgadme, amable salvador, esta gracia, y la que os pido en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres Padrenuestros, con sus Ave María y Gloria. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

¡Oh Corazón amorosísimo!, que para ablandar nuestra dureza con la vista de vuestro ternísimo amor y de nuestra infame ingratitud os descubristeis al mundo con las dolorosas insignias de la Cruz, Corona de Espinas y herida de la Lanza, con que os manifestáis paciente y amante a un mismo tiempo, herid con la eficacia de vuestra gracia y con un ardiente deseo de obsequiaros a mi corazón: trocadle del todo, amable Salvador mío, inflamándole en vivas ansias de amaros y consagraros desde hoy todos mis afectos de humillación, agradecimiento y fino amor, uniéndoles con los de vuestra Santísima Madre y mía, con los de todos vuestros fieles siervos y almas justas, que os sirven con la más reconocida fidelidad.

Aceptad, Señor, este mi ofrecimiento en desagravio de tan vil ingratitud, y arraigad en los corazones de todos muy profundamente esta tan tierna y provechosa devoción, para que después de haberos fielmente correspondido, merezcamos en la hora de vuestra muerte vuestra protección y gracia. Amén.

Aquí cada uno hace su petición al Sagrado Corazón de Jesús.

GOZOS DE LA NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Escuela de perfección,
De corazones modelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Al mundo manifestado
En trono de vivas llamas,
Bien muestras cuánto nos amas
En caridad abrasado:
Tan ardiente exhalación
Ha de inflamar nuestro hielo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

De la lanza la abertura
Nos muestra franca la puerta,
Que para todos abierta,
Nuestro refugio asegura:
No hay más dulce habitación
Ni en la tierra, ni en el Cielo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Con la Corona, ceñido
De espinas nos significas,
Que pues amante te explicas,
Te lastima nuestro olvido:
Nuestra vil desatención
Causa en ti tal desconsuelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Puesto en la Cruz te has mostrado
Amoroso y condolido,
Pues apenas concebido,
Fue tu amor crucificado:
De acabar la Redención
Te angustiaba el desvelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Mostrándote transparente
Como espejo cristalino,
Descubre el amor divino
Su más interior patente:
De tu fina dilección
Se ve el Misterio sin velo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Viernes después de la Octava
Del Corpus has señalado
Sea el día consagrado
Que tu cariño anhelaba:
Unirte en la Comunión
Con nosotros es tu anhelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

La copia de bendiciones
Liberal has ofrecido
Al devoto que rendido
Darte quiera adoraciones,
Y esa cordial devoción
Promueva en otros con celo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Acudiendo a tal Sagrario
Ha ofrecido el Padre Eterno
Oír con amor paterno
Los ruegos del Novenario:
Por ti sube la oración
A lo más alto de un vuelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Que en nuestra patria reinarías
Dijiste, y principalmente;
Cumples ya amorosamente
Tan propicias profecías.
Tu copiosa bendición
Hará feliz nuestro suelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Pides agradecimiento
A tu amor, y en recompensa
De la ingrata y vil ofensa
Ese reconocimiento:
De ti la meditación
Ha de ser nuestro desvelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

Centro de nuestra afición,
Dulce imán de nuestro anhelo.
¡Oh divino Corazón,
Dad a los nuestros consuelo!

 

Antífona: Improperios y miserias aguarda siempre mi corazón, esperé quien se condoliese de mí, y nadie lo hizo, quien me consolase, y no encontré.

℣. Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.
℟. Y encontraréis descanso para vuestras almas.

ORACIÓN

Oh Dios, que misericordiosamente te dignaste darnos en el Corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, infinitos tesoros de amor, concédenos te suplicamos, que cuantos le rendimos el devoto homenaje de nuestra piedad, mostremos también una digna reparación por nuestros pecados. Por el mismo Cristo, nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

– Fin de la Novena al Sagrado Corazón de Jesús | Día 3 –

Novena al Sagrado Corazón de Jesús

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.