Purgatorio2

Ocho Súplicas por las benditas ánimas del Purgatorio

Publicado el 3 de noviembre de 2022

Actualizado el 17 de abril de 2025

Archivado en: Benditas Ánimas

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OCHO SÚPLICAS

A NUESTRO PADRE JESÚS

POR LAS ALMAS BENDITAS

1a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por aquel sudor de sangre que padecísteis en el huerto de Getsemaní, apiadaos de las benditas almas del Purgatorio y en particular de aquella que fue más devota del misterio de la Santísima Trinidad. ¡Oh padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Pater, Ave, Requiem.

2a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por los cruelísimos tormentos que padecísteis en el misterio de los azotes, apiadaos de las ánimas benditas, y en particular de aquella que fue más devota de vuestra preciosísima Sangre. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Pater, Ave, Requiem.

3a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por los dolores intensos que sufrísteis en vuestra penosísima coronación de espinas, apiadaos de las ánimas benditas, y en particular de aquella que fue más devota de vuestro Divino Corazón. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Pater, Ave, Requiem.

4a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por las angustias que sufrísteis al subir cargado con la Cruz por el camino del Calvario, apiadaos de las ánimas benditas, y en particular de aquellas que están por salir de tan triste y dura cárcel. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ellas.

Páter, Ave, Réquiem.

5a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por los desmayos que sufrísteis en vuestra cruelísima Crucifixión, apiadaos de las ánimas benditas, y en particular de aquella que fue más devota de vuestra Santísima Madre. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Páter, Ave, Réquiem.

6a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por las penas que padecísteis en la Cruz durante las tres horas de vuestra amarguísima agonía, apiadaos de las ánimas benditas y en particular de aquellas que se halla más abandonada de sufragios. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Páter, Ave, Réquiem.

7a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por el intenso dolor que padecísteis cuando vuestra alma se separó del cuerpo, apiadaos de las benditas ánimas, en particular de aquella que fue más devota de vuestra dolorosísima Pasión. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Páter, Ave, Réquiem.

8a. ¡Oh piadosísimo Jesús mío! Por el vivísimo dolor y angustias mortales que sufrió vuestra Santísima Madre al pie de la Cruz durante vuestras agonías, apiadaos de las ánimas benditas, y en particular de aquella por la cual tengo más obligación de orar. ¡Oh Padre amantísimo! Tened piedad de ella.

Páter, Ave, Réquiem.

(V). Señor, atended a mi oración.
(Respuesta). Y mis clamores lleguen hasta Vos.

Oremos

Señor Dios, Criador y Redentor de todos vuestros fieles: conceded a las almas de vuestros siervos el perdón de todos sus pecados, a fin de que por nuestros piadosos ruegos alcancen de Vos la indulgencia que siempre desearon. Hacedlo, Señor Jesucristo, Vos que vivís y reináis con Dios Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Cordero

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.