¡Oh Señor! Concédenos tu auxilio, y por la poderosa, intercesión de tu mártir San Lorenzo, dígnate admitir el alma de tu siervo N., al goce de la bienaventuranza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Almas fieles cristianas: os dé a todas descanso Aquél que es verdadera holganza, Jesucristo, Hijo de Dios vivo, el cual nació de la inmaculada Virgen Santa María por nuestra salud y de todo el mundo, y os redimió con su preciosísima sangre: El os dé su bendición, os libre y resucite en el día santo de la resurrección y del juicio final, haciéndonos participantes de la compañía de los santos Ángeles y suya, con gozo para siempre.
Amén.
Jesús, María Y José
Padre Nuestro y Avemaría.
Rogamos y pedimos, omnipotente Dios nuestro, que ya que por nuestros pecados justamente meremos castigo, por la gloria de tu santísimo nombre, seamos libres de todas nuestras culpas y maldades. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Oración
Señor mio Jesucristo, que no quieres que nadie perezca, y a quien nunca se pide, sino con una esperanza segura de tu misericordia, pues por tu misma boca santa y bendita dijiste:«Cuantas cosas pidiereis en mi nombre al Padre celestial, se os concederán.» Te suplico, Señor, por tu santo nombre de Jesús, me consigas en el artículo de la muerte entero juicio, uso en mi habla, vehemente contrición de mis culpas, fe verdadera, esperanza ordenada y caridad perfecta para decirte de todo corazón: En tus manos Señor encomiendo mi espíritu y que seas alabado por los siglos de los siglos. Amén.



