Oración Bienaventurada Virgen / “O Beata Virgo”

Oración Bienaventurada Virgen / “O Beata Virgo”

Publicado el 18 de mayo de 2026

Archivado en: María, Oraciones

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La oración «O Beata Virgo» es otra de las piezas devocionales  incluidas en la Raccolta (identificada frecuentemente con el número 197, justo antes de la oración Tota Pulchra). Al igual que la anterior, es una oración profundamente ligada a la defensa de la Inmaculada Concepción y la intercesión mariana.

Indulgencias:

  • 50 días, T.Q., una vez al día. (Véanse las Instrucciones.)
Pío IX, Mem. 19 de mayo de 1854.

María, Virgen por siempre bendita; ¿Quién podrá, con la dignidad debida, exaltarte o rendirte gratitud, Tú que, por el admirable asentimiento de tu voluntad, socorriste al mundo caído? ¿Qué honores podrá tributarte la fragilidad de nuestra naturaleza, la cual, por tu sola mediación, ha hallado la senda de su restauración?

Acepta, pues, estos humildes actos de agradecimiento que aquí te consagramos, aun siendo ínfimos ante tus méritos; y acogiendo nuestros votos, alcánzanos por tu ruego la remisión de nuestras culpas. Eleva nuestras súplicas al santuario de la audiencia celestial, y obtennos de allí el remedio de nuestra reconciliación.

Por ti alcancemos el perdón de aquellos yerros cuya indulgencia imploramos a Dios por tu intercesión; y concédenos aquello que con viva confianza suplicamos. Recibe nuestras humildes ofrendas, alcánzanos lo que por tu mediación solicitamos y líbranos de aquello que tememos, pues Tú eres el refugio soberano de los pecadores.

Por ti esperamos el perdón de nuestras faltas, y en ti, Santísima Virgen, está la esperanza de nuestra recompensa. Santa María, socorre a los miserables, ayuda a los pusilánimes, consuela a los afligidos, ruega por el pueblo, protege al clero, intercede por todas las almas consagradas a Dios; sientan todos los que celebran tu santa memoria tu oportuno auxilio.

Permanece siempre dispuesta a secundar nuestras plegarias y alcánzanos la respuesta que anhelamos. Haz tuya la labor de interceder perpetuamente por el pueblo de Dios, Tú que, bendita entre todas, mereciste portar al Redentor del mundo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Anagrama

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.