Oración para las 3pm del Viernes Santo


+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oh Dios, que por la dolorosa pasión y muerte de vuestro Cristo, Señor Nuestro, habéis vencido a la muerte que heredamos a consecuencia del primer pecado y que sorprende a todos los hombres, concedednos que hechos conforme al mismo Cristo, así como llevamos necesariamente la imagen de la naturaleza terrena, así llevemos con la santificación, la imagen de la gracia celestial. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Jesucristo, mi Señor crucificado, Hijo de la Bienaventurada Virgen María, abre tus oídos y escúchame, así como escuchaste al Padre en el Monte Tabor.

Jesucristo, mi Señor crucificado, Hijo de la Bienaventurada Virgen María, abre tus ojos y mírame, así como miraste desde lo alto de la Cruz a tu Madre querida, afligida por el dolor.

Jesucristo, mi Señor crucificado, Hijo de la Bienaventurada Virgen María, abre tu boca y háblame, así como le hablaste a San Juan cuando le diste por hijo a tu Madre.

Jesucristo, mi Señor crucificado, Hijo de la Bienaventurada Virgen María, abre tus brazos sagrados y abrázame, así como los abriste sobre el árbol de la Cruz para abrazar al género humano.

Jesucristo, mi Señor crucificado, Hijo de la Bienaventurada Virgen María, abre tu corazón, recibe el mío y concédeme lo que te pido, si tal es tu Voluntad.

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Señor Jesús, en este día en que recordamos tu Pasión y Muerte, ayúdanos a reconocer el inmenso amor que nos tienes. Tú, Señor, entregaste tu vida por nuestra salvación, y nos has señalado un sendero por recorrer: sólo entregando se recibe. Ayúdame a acoger el inmenso don de tu amor, y a seguirte en el camino de la cruz, que es paso para la resurrección.

Acto penitencial

-Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día.-

Puesto en tu presencia, Señor, reconozco mis muchas debilidades. Hoy en especial, que recordamos el día en que cargaste con todos nuestros pecados, tomo mayor conciencia de cómo mis pecados afectan tu Plan de Amor, y te pido perdón por todas mis faltas. Al mismo tiempo, los misterios que celebramos estos días me recuerdan que siempre puedo confiar en tu misericordia.