Ecce

¡Que caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!

Publicado el 14 de julio de 2024

Actualizado el 3 de abril de 2026

Archivado en: Artículos

1 Minuto de lectura

Durante la Pasión de Nuestro Señor, las inflamadas turbas dieron aquel grito blasfemo: «Que caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos».

También nosotros debemos gritar, pero con fuerza mucho mayor que la de aquellos, que su preciosa Sangre caiga sobre nosotros, pero porque creemos y sabemos, sin duda alguna, que esa Sangre es nuestra purificación y nuestra redención, nuestra salvación y nuestra beatitud eterna.

Porque creemos con fe inquebrantable que la grandeza y bien de nuestras naciones, de nuestras Patrias, está en Aquel que sin tener donde reclinar su cabeza, nos dijo con voz divina: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida […] El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama».

Oh Jesús, abismo de sabiduría y de la ciencia, Rey y centro de los corazones, Tú eres el único que tienes palabras de vida eterna: Queremos que reines por doquier, porque sin Ti nos cubren las tinieblas y la noche es eterna.

Cordero de Dios

 

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.