La advertencia de Lucas 11:23 resuena hoy más fuerte que nunca: quien no recoge con Él, desparrama. No hay terreno neutral. O somos súbditos de la Gracia, o somos reos del Juicio. Al final, ante el trono del Rey de los Siglos, indefectiblemente, toda rodilla se ha de doblar: algunas, aquellas que no se doblegaron frente al mundo, lo harán ahora, pero rendidas frente al gozo de la salvación eterna. Otras, sin embargo, lo harán al reconocer tarde el peso insoportable y terrible de Su gloria; la que, penosamente entenderán, han perdido por toda la eternidad.
Elegid hoy a quién servir, pues el tiempo de la paciencia se agota y el Rey ya está a la puerta.
