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¿Rezar el Rosario sin estar en gracia no sirve de nada?

Publicado el 25 de octubre de 2019

Actualizado el 24 de abril de 2025

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Que no esté de más aclarar que el presente artículo, aplica no solamente al rezo del Santo Rosario, sino también a la oración en general. Tengamos presente que con la oración podemos santificarnos. Veamos, pues, el modo de rezar para agradar a Dios y hacernos santos.

En principio, es preciso que la persona que reza el Santo Rosario se halle en estado de gracia o al menos tenga la resolución de salir del pecado, pues la teología nos enseña que las oraciones y buenas obras hechas en pecado mortal son obras muertas que no pueden ser agradables a Dios ni merecer la vida eterna. En este sentido está escrito: “Non est speciosa laus in ore peccatoris”  («No es alabanza en la boca de los impíos»).

El padre Miguel Ángel Fuentes del I.V.E. nos explica sobre el estado de gracia:

Cuando confesamos nuestras culpas mediante el sacramento de la reconciliación, recibimos de Dios esa «gracia»,  don misterioso que nos regala Dios, para que pueda venir la Santísima Trinidad a nuestra alma. Es una realidad espiritual sobrenatural que Dios infunde en nuestra alma cuando se encuentra libre de pecado. Por eso, cuando nos preguntan ¿qué quiere decir estar en gracia? Y respondemos «no tener pecado mortal»

Por eso, ni la alabanza, ni la salutación angélica, ni aun al oración enseñada por Jesucristo son agradables a Dios cuando salen de la boca de un pecador impenitente:“Populus hic labiis me honorat, cor autem eorum longe est a me” («esta gente me honra con los labios pero su corazón está muy lejos de mi»).

Rezar con verdadera intención de abandonar el pecado es lo que cuenta

San Luis María Grignon de Montfort, santo muy devoto de María Santísima y gran difusor del rezo diario del Santo Rosario, nos recuerda que si fuera necesario estar absolutamente en gracia de Dios para hacer oraciones que le fuesen agradables, se seguiría que los que están en pecado mortal no deberían rezar, a pesar de que tienen más necesidad de ello que los justos; y por tanto, no debería aconsejarse nunca a un pecador que rezase el Rosario, ni una parte de él, porque le sería inútil, lo cual es un error condenado por la Iglesia.

Es necesario ser ángel de pureza, dice el sabio Cardenal Hugo, para acercarse a la Santísima Virgen y rezar la salutación angélica. Ella hizo que un impúdico que rezaba, por regla general diariamente, el Rosario pudiera ver hermosos frutos en un vaso manchado de inmundicias; y como se sintiera él horrorizado, le dijo la Señora: “He ahí como me sirves: me presentas rosas bellísimas en un vaso sucio y corrompido. Juzga si pueden resultarme agradables.”

Rezar para abandonar el pecado

Aconseja San Luis María Grignon de Montfort rezar el Santo Rosario a todos: a los justos, para perseverar y crecer en gracia de Dios, y a los pecadores, para salir de sus pecados. Pero no agrada ni puede agradar a Dios que exhortemos a un pecador a hacer del manto de protección de la Santísima Virgen un manto de condenación para ocultar sus crímenes y cambiar el Rosario, que es el remedio de todos los males, en veneno mortal y funesto. “Corruptio optimi pessima.” («La corrupción de lo mejor es lo peor»).

Por ello, el santo concluye:

Porque si con voluntad de permanecer en el pecado y sin intención alguna de salir de él se inscribiese en una cofradía de la Santísima Virgen, o rezase el Rosario, o una parte de él, u otra oración, se haría del número de los falsos devotos de la Santísima Virgen y de los devotos presuntuosos e impenitentes que bajo el manto de la Santísima Virgen, con el escapulario sobre su cuerpo y el Rosario en la mano, gritan: “¡Santa y bondadosa Virgen, Dios te salve, María!” y no obstante crucifican y desgarran cruelmente a Jesucristo con sus pecados y caen para su desgracia de las más santas cofradías de la Santísima Virgen a las llamas del infierno.

En conclusión, Dios si escucha las oraciones que son rezadas aún cuando no estamos en estado de gracia con tal que cuando estas se hagan, sean hechas con verdadera contrición y deseo de verdaderamente apartarse del pecado.

 

 

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.
Ver 8 comentarios
  1. Aclaratorio el articulo, gracias, ahora estoy en pecado mortal e igual trato
    de rezar el rosario diario , ( misterios doloroso) como lo haga cuando estoy en gracia ojala no se pierdan mis oraciones !

  2. Trato de rezar El Rosario diario , pero ahorita estoy en pecado mortal y no me he confesado y voy a tratar de confesarme lo más pronto posible , pero antes de eso hago un acto de contrición y un arrepentimiento verdadero , yo creo DIOS si me tomaría mis oraciones , como el Rey David se arrepintió

    • Gerardo. No es necesario estar en estado de gracia para rezar el Santo Rosario. La Iglesia enseña que la oración es justamente en beneficio de los pecadores. ¿Acaso no somos los pecadores los que más necesitamos de ella?

  3. Podría explicarme la palabra «impetradnos»? no estoy segura de entenderla. Soy mexicana y hay algunas palabras del castellano que no las entiendo muy bien.
    Gracias por su ayuda.
    Me gusta su pagina y contenidos, he aprendido bastante en ella.
    Me gusta la historia y oraciones de cada mes, pero falta enero y febrero ; creo dedicados al nombre de Jesús y a la sagrada familia.

    • Impetrar: Conseguir una gracia que se ha solicitado y pedido con ruegos.
      Solicitar una gracia con encarecimiento y ahínco.

  4. Deje de rezar el rosario porque tenía un pecado del cual no me arrepentía y ahora me doy cuenta que fue peor. Recai en otros pecados y lo lamento.

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