Rosario de las Santas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo


Rosario de las Santas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo

Este es el Rosario de las Santas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo. Nuestro Señor mismo enseñó estas dos invocaciones a la Hermana María Marta Chambón. Nuestro Señor se dignó hacerle, en favor de las almas que rezaren dichas invocaciones, promesas consoladoras y regaladísimas. Escuchemos al Divino Maestro:

«Concederé todo cuanto se me pida con la invocación de mis Santas Llagas.»

«Es necesario propagar esta devoción.»

«Debéis repetir con frecuencia cerca de los enfermos esta aspiración: Jesús mío, perdón y misericordia por los méritos de Vuestras Santas Llagas. Esta oración aliviará a su alma y a su cuerpo.

“Muchas personas experimentarán la eficacia de esta aspiración.»

«El pecador que dijese la oración siguiente ´Padre eterno, yo os ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo para curar las de nuestras almas´ obtendrá su conversión.»

«No habrá muerte para el alma que expire en mis Llagas. Ellas dan la verdadera vida.»

«Un alma que durante su vida ha honrado y aplicado las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, ofreciéndolas al Padre Eterno por las almas del Purgatorio, será acompañada en el momento de su muerte por la Santísima Virgen María y los Ángeles, y Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz, resplandeciente de gloria, la recibirá y la coronará.»

Modo de rezar el Rosario de las Santas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo

Se usa el rosario ordinario, acompañando la oración vocal con la meditación. Lo ideal es rezarlo ante algún crucifijo que inspire más devoción para que lo contemples y beses la llaga correspondiente. Además de las peticiones que aquí se proponen, puedes hacer otras que te inspire el Señor y que correspondan mejor a vuestra espiritualidad y circunstancia.

El romano pontífice Pio XI, el 16 de Enero de 1924 concedió 300 días de indulgencia cada vez que se pronuncien con los labios o con el pensamiento estas jaculatorias.

La Congregación para la doctrina de la Fe, con decreto del 23 de marzo de 1999, ha establecido que: “Se concede a las religiosas del monasterio de la Visitación , así como a las personas que deseen orar en unión con ellas, la facultad de venerar la Pasión de Cristo con las plegarias siguientes, que corresponden a las invocaciones sugeridas por la Sierva de Dios Sor María Martha Chambón”.


Por la señal de la santa Cruz ♰ de nuestros enemigos ♰ líbranos, Señor, Dios nuestro ♰ En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo ♰ Amén.

V.- Jesús, divino Redentor, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.
R.- Amen.

V.- Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
R.- Amen.

V.- Eterno Padre, muéstranos tu misericordia por la sangre de tu querido Hijo. Te lo suplicamos, muéstranos tu misericordia.
R.- Amen.


Primera Decena: Llagas de los pies

Rosario de las Santas Llagas de Nuestro Señor JesucristoSeñor mío crucificado, adoro las Sagradas Llagas de tus pies. Por el dolor que en ellas sufriste y por la sangre que derramaste, concédeme la gracia de evitar el pecado y de seguir constantemente, hasta el fin de mi vida, el camino de las virtudes cristianas.

En la cuenta del Padrenuestro: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas. 

En las cuentas del Avemaría: Jesús mio, piedad y misericordia por los méritos de tus santas Llagas. 

Al finalizar la decena se repite tres veces: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas.


Segunda Decena: Llaga del sagrado costado

Señor mío crucificado, adoro la llaga de tu sagrado costado. Por la sangre, que en ella derramaste, te ruego enciendas en mi corazón el fuego de tu divino amor y me concedas la gracia de amarte por toda la eternidad.

En la cuenta del Padrenuestro: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas. 

En las cuentas del Avemaría: Jesús mio, piedad y misericordia por los méritos de tus santas Llagas. 

Al finalizar la decena se repite tres veces: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas.


Tercera Decena: Llaga de la mano izquierda

Señor mío crucificado, adoro la llaga sagrada de tu mano izquierda. Por el dolor que sufriste y la sangre que derramaste, te ruego que no me encuentre a tu izquierda con los condenados en el día del juicio final.

En la cuenta del Padrenuestro: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas. 

En las cuentas del Avemaría: Jesús mio, piedad y misericordia por los méritos de tus santas Llagas. 

Al finalizar la decena se repite tres veces: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas.


Cuarta Decena: Llaga de la mano derecha

Señor mío crucificado, adoro la llaga sagrada, de tu mano derecha. Por el dolor que en ella sufriste y la sangre que derramaste, te ruego que bendigas y me conduzcas a la vida eterna.

En la cuenta del Padrenuestro: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas. 

En las cuentas del Avemaría: Jesús mio, piedad y misericordia por los méritos de tus santas Llagas. 

Al finalizar la decena se repite tres veces: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas.


Quinta Decena: Llagas de la cabeza

Señor mío crucificado, adoro las llagas de tu santa cabeza. Por el dolor que en ellas sufriste y la sangre que derramaste, te ruego me concedas constancia en servirte a ti y a los demás.

En la cuenta del Padrenuestro: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas. 

En las cuentas del Avemaría: Jesús mio, piedad y misericordia por los méritos de tus santas Llagas. 

Al finalizar la decena se repite tres veces: Padre Eterno, te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para sanar las de nuestras almas.