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Rosario para los difuntos – Devoción por las Benditas Ánimas del Purgatorio

Publicado el 8 de noviembre de 2022

Actualizado el 17 de abril de 2025

Archivado en: Benditas Ánimas

14 Minutos de lectura

El rezo del Santo Rosario para los difuntos, extraído del Devocionario en favor de las benditas animas del purgatorio.

ROSARIO
PARA LOS DIFUNTOS

Misterios gozosos

PRIMER MISTERIO

Anunciación del Ángel y Encarnación
del Verbo en las entrañas
virginales de María

¡Oh María Dulcísima, consuelo de las almas! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos por el gozo que tuviste cuando, saludada del Ángel, te anunció la Encarnación del hijo de Dios en tus entrañas; por él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, reciban de los Ángeles, por tu intercesión, alegres nuevas de la gloria, a donde vayan a descansar por todos los siglos. Amén, Jesús.

SEGUNDO MISTERIO

Visitación de Nuestra Señora y
santificación del Bautista

¡Oh María, refugio de pecadores! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos por el gozo que tuviste cuando, visitando a Santa Isabel, fuiste de ella reconocida por Madre de Dios, y el niño Juan, libre de las prisiones de la culpa; por este gozo te suplicamos visites y consueles el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio y las libres de las prisiones que padecen y salgan libres a la gloria. Amén, Jesús.

TERCER MISTERIO

El nacimiento del Hijo de Dios

¡Oh María, estrella del mar, Norte fijo de la Iglesia! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos por el gozo que tuviste cuando, naciendo de tu vientre, como de la aurora, el Sol de Justicia, Cristo, alumbró a los que estaban en tinieblas; por Él suplicamos que el alma de nuestro hermano N…, y las demás del Purgatorio, merezcan por Ti salir de las tinieblas de aquella obscura cárcel a los resplandores de la gloria. Amén, Jesús.

CUARTO MISTERIO

Presentación del Niño Jesús en el templo
y Purificación de Nuestra Señora

¡Oh purísima María, que sin obligarte la ley de la Purificación presentaste a tu Santísimo Hijo en el templo, con especial gozo de verle reconocido por verdadero Dios! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos, suplicando que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, sean purificadas para entrar en el templo de la gloria. Amén, Jesús.

QUINTO MISTERIO

El Niño perdido y hallado
en el templo

¡Oh María, seguro medio para hallar a Jesús! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos por el gozo que tuviste hallando en el templo al Niño Dios, sin culpa tuya perdido; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N…, y las demás del Purgatorio, tengan por tus ruegos el alivio de sus penas, mirando a Jesús en el templo de su gloria. Amén. Jesús.


Misterios dolorosos

PRIMER MISTERIO

La Oración del Huerto

¡Oh dolorosísima Madre de Jesús, quien, despedido y apartado de tu compañía, oró con mortales agonías en el huerto, donde por un Ángel fue confortado! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos, suplicándote que por tu intercesión el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, sean confortadas por los Ángeles en sus penas. Amén, Jesús.

SEGUNDO MISTERIO

Desnudo Jesús
es cruelmente azotado

¡Oh María, mar de dolores! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos en memoria del gravísimo dolor que tuviste viendo desnudo y azotado cruelmente al Hijo de tus entrañas; por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N…, y las demás del Purgatorio, sean libres de los azotes que allí padecen de la Divina Justicia, por virtud de los azotes que Jesús llevó por su misericordia. Amén, Jesús.

TERCER MISTERIO

Coronan a Jesús
de espinas

¡Oh María, cárdeno lirio entre espinas! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos en honra del agudísimo dolor que tuviste viendo a tu amado Hijo, hermoso lirio de los valles, afeado y coronado de espinas: te suplicamos por este dolor, que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, sean libres de las espinas de penas que padecen, y coronadas en la gloria. Amén, Jesús.

CUARTO MISTERIO

Jesús, condenado a muerte y con la Cruz a cuestas, se encuentra con María, su tierna Madre ¡Oh María, traspasada de dolor en la calle de la Amargura por encontrar en ella a tu inocente Hijo, sentenciado a muerte y agobiado con el grave peso de la Cruz! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos suplicándote que el alma de nuestro hermano N…, y las demás del Purgatorio, por tus ruegos sean libres de la cruz de penas que padecen. Amén, Jesús.

QUINTO MISTERIO

Crucifixión de Jesús y soledad de María ¡Oh desconsolada Reina, afligida Madre y desamparada Virgen! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos, pidiéndote por el agudo dolor que atravesó tu amante corazón al ver morir entre tantas afrentas y dolores a tu Santísimo Hijo para redimir con su muerte al género humano, que el alma de nuestro hermano N…, y las demás del Purgatorio, donde están solas y afligidas; la Sangre de tu Hijo les alivie las penas y su muerte les dé vida de gloria. Amén, Jesús.


Misterios gloriosos

PRIMER MISTERIO

La Resurrección del Señor

¡Oh María, Señora, alegría de los justos y consuelo de los pecadores! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos en memoria de la alegría que tuviste viendo resucitado y glorioso a tu Santísimo Hijo: te suplicamos, que así como con la presencia de Jesús recibieron alegría las almas de los Santos Padres en el Limbo, la tengan el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio. Amén, Jesús.

SEGUNDO MISTERIO

Ascensión de Cristo Nuestro Señor a los Cielos

¡Oh María, Madre de Dios, llena de sumo gozo en la subida a los Cielos de tu Santísimo Hijo, en compañía de los Santos Padres que libertó de la oscura cárcel del Limbo, llevándolos consigo a la gloria! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos, suplicándote que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, sean libres de aquellas penas, y llevadas por manos de los santos Ángeles a la gloria. Amén, Jesús.

TERCER MISTERIO

Venida del Espíritu Santo

¡Oh María, dulce esposa del Espíritu Santo! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos por el gozo que tuviste cuando bajó el Divino Espíritu sobre Ti y sobre todos los Apóstoles, para que con la ausencia de Jesús no quedáseis huérfanos: por Él te suplicamos que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, salgan a gozar de los brazos de su Esposo Jesús en la gloria. Amén, Jesús.

CUARTO MISTERIO

Dichoso tránsito de María Santísima

¡Oh dichosísima María, que entregaste tu purísimo espíritu en la hora de la muerte, en manos de tu Santísimo Hijo, y después unido al cuerpo, resucitásteis glorioso! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos pidiéndote que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, sean libres de sus penas y te acompañen en la gloria. Amén, Jesús

QUINTO MISTERIO

Asunción y Coronación de María Santísima

¡Oh soberana Virgen María, Madre de Dios, que, resucitada en cuerpo y alma, fuiste sublimada a la gloria y coronada por Emperatriz de los Ángeles y de los hombres! Este Padrenuestro y diez Avemarías te ofrecemos, suplicándote que el alma de nuestro hermano N…, y las demás almas del Purgatorio, merezcan por tus ruegos ser libres de las penas que padecen, para que sean coronadas de gloria, y que en compañía de tu Santísimo Hijo te amen por todos los siglos. Amén, Jesús.


OFRECIMIENTO

Por estos misterios santos
de que hace el alma recuerdo,
te pedimos ¡oh María!,
con tierno y devoto pecho
de nuestra fe sacrosanta
la conservación y aumento.
Torna tus divinos ojos
hacia tu cristiano pueblo,
da a tu Iglesia la victoria
y al mundo grato sosiego;
serena las tempestades
que airado descarga el Cielo.
Y del Pontífice augusto
mitiga el dolor acerbo;
las terrenas potestades
sigan de Dios los preceptos,
porque la justicia torne
y al bien vayan sus esfuerzos.
Que a Dios el gentil conozca,
su error abjure el soberbio.
Que de la verdad aparta
corazón y entendimiento.
Que la culpa nos inspire
dolor profundo y perfecto.
Halle puerto el navegante
y la salud el enfermo.
Las almas del Purgatorio
gozosas vayan al Cielo;
y aqueste santo ejercicio
tenga ¡oh Madre! tal aumento
en todo el orbe cristiano,
que fiel adora al Dios bueno,
que de continua alabanza
sean tus glorias objeto
y por tu amor merezcamos
gozar del eterno premio.

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto: Dios te salve. María, llena eres degracia,… etcétera.

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen purísima en el parto: Dios te salve, María, llena eres de gracia,… etcétera.

Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima después del parto: Dios te salve, María, llena eres de gracia,… etcétera.

Dios te salve, María Santísima, templo y sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin pecado original. Amén. Gloria Patri,

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A Tí clamamos los desterrados hijos de Eva, a Tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora Abogada Nuestra, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzarlas promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.


Letanías de la Virgen María

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial – (Ten misericordia de nosotros).
Dios Hijo Redentor del mundo – (Ten misericordia de nosotros).
Dios Espíritu Santo – (Ten misericordia de nosotros).
Trinidad Santa un solo Dios – (Ten misericordia de nosotros).
Santa María – ( Ruega por nosotros, – usar esta respuesta de ahora en adelante – ).
Santa Madre de Dios…
Santa Virgen de las Vírgenes…
Madre de Jesucristo
Madre de la divina gracia…
Madre purísima…
Madre castísima…
Madre Virgen…
Madre inmaculada…
Madre amable…
Madre admirable…
Madre del buen consejo…
Madre del Creador…
Madre del Salvador…
Virgen prudentísima
Virgen venerable…
Virgen laudable…
Virgen poderosa…
Virgen Misericordiosa…
Virgen fiel…
Espejo de justicia
Trono de la eterna sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual de veneración
Vaso precioso de la gracia…
Vaso de verdadera devoción…
Rosa mística
Torre de David
Torre de marfil…
Casa de oro
Arca de la Alianza
Puerta del Cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consoladora de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas…
Reina de los Profetas…
Reina de los Apóstoles…
Reina de los Mártires…
Reina de los Confesores…
Reina de las Vírgenes…
Reina concebida sin pecado original…
Reina de todos los Santos…
Reina subida a los cielos…
Reina del Santísimo Rosario…
Reina de la Paz.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo – (Perdónanos, Señor).
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo – (Escúchanos Señor).
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo – (Ten piedad de nosotros).

Oración

¡Padre Eterno, soberano Dios! Enviad vuestros Ángeles a  sacar del Purgatorio esta alma por quien es mi intención rogar; os suplico la presentéis en vuestra gloria y os pido Señor, que la parte que le falte satisfacer por sus culpas se la perdonéis por los méritos de las penas de vuestro Hijo, mi Señor Jesucristo, y os ruego, mi Criador misericordioso, no seáis riguroso en mi juicio y no nos dejéis caer en la tentación, librándonos de todo mal. Amén, Jesús.

Oración

¡Dios os salve, ánimas cristianas! Jesucristo, que os redimió con su preciosísima Sangre, tenga por bien libraros de vuestras penas y daros lugar y asiento entre los coros de los Ángeles, donde os acordéis de nosotros, y supliquéis a Dios que nos lleve a vuestra compañía para ser coronados en el Cielo. Amén, Jesús.

Otra Oración

Señor mío, Jesucristo, que no viniste a perder sino a librar las almas de los hombres, de quienes te constituiste remedio y libertad dando tu vida por su rescate; humildemente imploramos tu clemencia y misericordia inefables, para que te apiades de todas las almas de los fieles difuntos, que son atormentadas en las penas del Purgatorio, a fin de que las que justamente son por sus pecados afligidas, sean por tu benignidad perdonadas; y pues las has redimido con tu preciosa Sangre, consigan por los méritos e intercesión de la Beatísima Virgen María y de todos tus Santos, que las libres de las penas que sufren y las lleves a la gloria, donde te alaben y gocen por los siglos de los siglos. Amén.

Soneto

Señor, Dios de bondad, en tu presencia, tienes un alma que, por su malicia, mereciera tal vez que tu justicia la condenara a sempiterna ausencia. Más Tú la redimiste y tu clemencia por esto es fuerza que le sea propicia, mandando que la angélica milicia de su perdón promulgue la sentencia. Pues si eres justiciero y riguroso con el impío que muere impenitente, también eres benigno y generoso. Con aquel que te invoca reverente, oye, pues, nuestra súplica piadosa, y haz que esta alma te goce eternamente.

Cordero de Dios

 

Colofón
Y si al lector este trabajo le ha podido ayudar, le rogamos un Avemaría por nuestras almas rezar.