San felix de valois

20 de Noviembre: San Félix de Valois

Publicado el 20 de noviembre de 2020

Actualizado el 20 de noviembre de 2025

Archivado en: Santoral

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De San Félix de Valois, la tradición sostiene que renunció a sus posesiones y se retiró a un denso bosque en la diócesis de Meaux, donde se entregó a la oración y la contemplación. Fue ermitaño cisterciense y cofundador (con San Juan de Mata) de la Orden Trinitaria u Orden de la Santísima Trinidad.


Día celebración: 20 de Noviembre.
Lugar de origen: Valois, Francia.
Fecha de nacimiento: 16 de Abril de 1127.
Fecha de su muerte: 4 de Noviembre de 1212.


Contenido

– Breve Biografía
– Oración a San Félix de Valois


Breve Biografía

San Félix de Valois, también conocido como San Félix de Valois, fue un santo y ermitaño francés del siglo XII, conocido por su vida de oración, su devoción a la Virgen María y su fundación de la Orden de la Santísima Trinidad. A continuación, se presenta una biografía de este santo:

Nacimiento y juventud

Félix de Valois nació en el año 1127 en Valois, una región de Francia. Desde temprana edad, mostró una fuerte inclinación hacia la vida religiosa y la vida de oración. Después de recibir una educación sólida en literatura y teología, decidió dedicar su vida a Dios.

Vida de ermitaño

A la edad de 20 años, Félix abandonó su vida en la sociedad y se retiró a vivir como ermitaño en la selva de Cerfroid, en la diócesis de Meaux. Allí, llevó una vida de austeridad, oración y penitencia. Pasó largas horas en soledad, buscando la comunión con Dios y meditando sobre las Escrituras. Su reputación como ermitaño piadoso creció, y otros buscaban su guía espiritual.

Encuentro con San Juan de Mata

Durante su vida en la ermita, Félix tuvo un encuentro providencial con otro ermitaño llamado Juan de Mata. Ambos compartieron su deseo de vivir una vida religiosa más comprometida y decidieron unir sus esfuerzos en servicio a Dios. Juntos, sintieron que Dios los llamaba a realizar una obra especial en favor de los cautivos y prisioneros.

Fundación de la Orden de la Santísima Trinidad

En el año 1193, Félix de Valois y San Juan de Mata fundaron la Orden de la Santísima Trinidad, también conocida como los trinitarios. La principal misión de esta orden era la redención de los cristianos cautivos por los musulmanes en la región del Mediterráneo. Los trinitarios buscaban recaudar fondos y arriesgar sus propias vidas para liberar a los prisioneros cristianos. También se dedicaron a brindar asistencia espiritual y material a aquellos que habían sido liberados de la esclavitud.

Vestimenta trinitaria

La Orden de la Santísima Trinidad adoptó un hábito distintivo: una túnica blanca con una cruz roja en el pecho, que simbolizaba su compromiso de redimir a los cautivos. La cruz roja en el hábito de los trinitarios también recordaba la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Canonización y legado

Félix de Valois murió en 1212 y fue canonizado como santo por el Papa Urbano IV en 1262. La Orden de la Santísima Trinidad continuó su labor de redimir a los cautivos durante muchos siglos, y su legado de caridad y liberación de prisioneros dejó una marca duradera en la Iglesia. La orden también se expandió por toda Europa y estableció conventos y casas de retiro.

Devoción a la Virgen María

San Félix de Valois tenía una devoción particular a la Virgen María, a quien consideraba como su protectora y guía espiritual. Durante su vida de ermitaño, a menudo se retiraba a una gruta dedicada a la Virgen María para buscar su intercesión y consuelo.

La vida de San Félix de Valois es un testimonio de la búsqueda de la santidad a través de la vida de oración y la dedicación al servicio de los necesitados. Su trabajo en la liberación de los cautivos es un ejemplo de la caridad cristiana en acción. La Orden de la Santísima Trinidad, que él co-fundó, sigue existiendo en la actualidad y continúa con su misión de ayudar a los más necesitados. San Félix de Valois es venerado como un santo patrón de los prisioneros y de aquellos que buscan liberación de diversas formas de cautividad. Su legado es una inspiración para todos los que buscan vivir una vida de fe y caridad.

 

Oración a San Félix de Valois

Oh Dios,
que adornaste a nuestro Padre san Félix
con la caridad y la humildad;
concédenos caminar tras sus huellas
para que podamos amar en todo a los hermanos
y a ti sobre todas las cosas.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Cordero de Dios

San Félix de Valois | Fuentes

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Colofón
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