Día celebración: 13 de Septiembre.
Lugar de origen: Milán, Italia.
Fecha de nacimiento: 336.
Fecha de su muerte: 426.
Contenido
– Breve Biografía
– Oración a San Maurilio de Angers
Breve Biografía
San Maurilio, originario de Milán, se estableció en Touraine, donde fue discípulo de San Martín, quien lo ordenó sacerdote. Fue un misionero enérgico, aprovechando cada oportunidad, como cuando construyó una iglesia cristiana sobre un templo pagano destruido por un rayo. Fue obispo de Angers durante treinta años, gobernando con virtud y prudencia. Aunque su vida fue adornada con fábulas posteriores, su legado como líder religioso permanece.
Después de dejar Angers, San Maurilio viajó a las islas británicas, pero al cruzar el canal, la llave de su catedral cayó al mar. Los ciudadanos de Angers, entristecidos por su partida, lo buscaron y encontraron una inscripción en Bretaña que indicaba su paradero. Al cruzar el canal para encontrarlo, un pez saltó dentro de su barca, y en su vientre hallaron la llave perdida de la catedral.
Tras ser encontrado trabajando como jardinero, Maurilio se negó a regresar a Angers, alegando haber perdido la llave de su iglesia. Sin embargo, cuando los ciudadanos le mostraron la llave encontrada en el pez, accedió a volver. Al llegar, se dirigió a la tumba de un joven, que por culpa suya, había muerto sin confesión. Lo llamó por su nombre y lo resucitó. El joven, conocido como Renatus (Rene), se quedó con Maurilio y lo sucedió como obispo de Angers.
Renatus es venerado como santo en Angers y Sorrento, donde se le conoce como Renato, y se cree que también fue obispo en esa ciudad italiana. En Angers, se atribuye a San Maurilio la introducción de la festividad del Natalicio de Nuestra Señora, basada en una visión angelical del 8 de septiembre. El 3 de septiembre también se celebra a otro San Maurilio, obispo de Cahors, fallecido en 580.
Oración a San Maurilio de Angers
Oh glorioso San Maurilio,
humilde siervo de Dios y pastor incansable,
tú que guiaste a la Iglesia de Angers
con sabiduría, paciencia y caridad,
escucha nuestra oración y ruega por nosotros.
Tú que enseñaste la fe con firmeza
y viviste con sencillez el Evangelio de Cristo,
intercede para que también nosotros
sepamos responder al llamado del Señor
con fidelidad y entrega generosa.
San Maurilio,
protege a los pastores de la Iglesia,
para que, como tú, guíen al rebaño con mansedumbre
y defiendan la verdad sin temor.
Danos tu humildad para reconocer nuestras faltas,
tu fortaleza para perseverar en la prueba,
y tu amor ardiente por Cristo y su Iglesia.
Que tu ejemplo inspire a los fieles de hoy
a vivir con coherencia,
a trabajar por la paz
y a anunciar con alegría la Buena Nueva.
Amén.

San Maurilio de Angers | Fuentes
La Vida de los Santos por Butler.


