San Peregrino de Laziosi, a quien la Iglesia Católica celebra cada 4 de febrero, es patrono de las personas con cáncer y por tanto un santo al que se le puede hacer oración y pedir su intercesión ante Dios por quienes viven con este padecimiento.
Luego de ordenarse sacerdote, fundó en Forli un monasterio de los Siervos de María. San Peregrino, a manera de penitencia, eligió permanecer de pie el mayor tiempo posible, renunciando a la comodidad de estar sentado cuando no fuera necesario.
Se dice que eventualmente sus piernas se llenaron de várices, mismas que le causaban dolores. Años más tarde, le apareció un tumor cancerígeno en el pie derecho. Era tan doloroso que finalmente accedió a que el cirujano se lo amputara.
La noche previa a la cirugía, Peregrino rezó durante horas. Luego se adormeció y soñó que Cristo lo tocaba y curaba su pie. La emoción lo despertó. Bajo la tenue luz de la luna, vio que su pie, que había sido cuidadosamente vendado unas horas antes, estaba completamente curado.
Los forlineses lo admiraron aún más al enterarse de su cura milagrosa. Cuando estaban enfermos, apelaban a sus oraciones. Algunos se curaban cuando él les susurraba «Jesús» al oído. Desde entonces, la Iglesia lo ha designado patrón de las personas con cáncer, dolencias en el pie o cualquier enfermedad incurable.

Oración por los enfermos de cáncer
San Peregrino, amigo de Dios y patrono de los enfermos, te pedimos que intercedas ante Dios nuestro Señor, Médico de médicos, para que consuele y llene de valor a los que padecen la terrible enfermedad del cáncer y encuentren en sus sufrimientos su presencia salvadora y su ternura y misericordia sin límites. Y si es su voluntad y así conviene a su salvación, les sane físicamente. Nos acogemos, confiados, a tu intercesión. Amén.
