Significado de las campanas en la Iglesia católica


las campanas son un instrumento bien conocido alrededor del mundo. Su sonido es inconfundible, sea cual sea el lugar,casi todas las iglesias Católicas cuentan con un campanario, lugar donde se encuentran las mismas, y que son parte esencial del edificio religioso, pero ¿Se ha preguntado de donde vienen o porqué se usan? Veamos la historia de estos instrumentos tan hermosos.

Su historia

El uso de las campanas para anunciar cualquier acontecimiento más o menos notable es muy antiguo, pero en la Iglesia comenzaron a usarse en un tiempo relativamente tardío. El aviso para los Oficios Divinos, en los primeros siglos, se hacía de viva voz; parece que existieron unos diáconos, cuyo nombre era «cursores«, que avisaban de casa en casa. Como nosotros los cristianos, fuimos perseguidos por el imperio romano en los primeros siglos de la Iglesia, no se podían construir iglesias y se celebraba la Misa en las catacumbas. Si no se podían construir edificios religiosos, mucho menos se podían usar las campanas, pues eran tiempos de persecución.

La campana San Pedro, de la Catedral gótica de Colonia Alemania, una de las mayores del mundo de 24 toneladas y un badajo de 800 kgs de peso.

El uso de las campanas aparece en la Iglesia Occidental, en el siglo VII y en la Oriental, parece que no se usaron antes del siglo IX, apareciendo las primeras campanas en Santa Sofía de Constantinopla.

Antes del uso de las campanas, aparecen otros instrumentos de convocatoria, como son: Tabletas o láminas de madera, golpeándolas unas contra otras; una barra de metal, bocinas o trompetas (prescritas por la Regla de San Pacomio para congregar a los monjes).

En un principio, no había más que una campana en cada iglesia, multiplicándose  su número posteriormente (múltiples campanas por cada campanario). Al crecer el número de campanas, como el tamaño de las mismas, se vio la necesidad de construir torres para colocarlas debidamente. Así su repicar podría ser escuchado más lejos y por más fieles

En el tiempo de San Anastasio, Mártir de Persia, no se usaban campanas, debido a las sangrientas y crueles persecuciones que se padecían. Luego que se consiguiera la tranquilidad deseada, el Papa Sabiniano, que gobernó la Iglesia del año 604 hasta el 606, mandó que en todas las iglesias se pusieran campanas y que se tocaran de día y de noche.

El primer lugar donde se fabricaron primeramente las campanas cristianas para el uso que se les da hoy, fue en Nola, Ciudad de la región de Campania. Su inventor fue San Paulino, Obispo de Nola. Las grandes fueron llamadas «campanas» por ser hechas en la región de Campania, y las pequeñas, «nolas», por la ciudad de Nola, donde se fundieron y usaron por primera vez.

¿Porque las usa la Iglesia?

Porque a su sonido concurren los fieles a oír la Palabra de Dios, a orar y a alabar a Dios y cumplir con las obligaciones de todo cristiano. El uso de las campanas en la Iglesia es tan provechoso y tan útil. Con su sonido, excitan los ánimos de los fieles a la devoción, alegran los corazones para pedir auxilio a Dios. Cuando usted y cualquiera persona escucha las campanas de la Iglesia, usted interpreta que la Misa está por comenzar. Las campanas y el campanario siempre han identificado a las iglesias católicas. Usted puede reconocer si una iglesia es católica por su campanario y sus campanas.

Los centros de reuniones protestantes no cuentan con campanario y campanas, no porque no puedan usarlas, sino porque su uso esta tan arraigado a la Iglesia Católica, que cualquier elemento que los llegue a ligar con la Iglesia, lo rechazan, para no tener parecido en nada. Esto se hace más evidente por ejemplo con los testigos de Jehová, quienes al juzgarnos de «religión falsa», evitan tener parecido con la Iglesia.

El simbolismo de las campanas

Las campanas simbolizan a los Prelados, Predicadores y Confesores, porque así como el sonido llama a los fieles a la unión de la Iglesia, así los Prelados, Predicadores y Confesores con su ejemplo, doctrina y persuasión han de atraer a los fieles al amor de Dios y al conocimiento perfecto de su Religión.

La dureza de su metal, simboliza la fortaleza y constancia que ha de tener el Predicador y el Prelado, para reprender los vicios. Su simbolismo viene también del Antiguo Testamento y representa más que todo la alegría del pueblo.

Tienen su figura en los instrumentos que se tocaron cuando el Rey David y todo su pueblo llevaban el Arca de la Alianza, a la Ciudad de David: «David ordenó a los jefes de los levitas que organizaran a sus hermanos los cantores, con instrumentos musicales, arpas, cítaras y címbalos, para que los hicieran resonar alegremente.» (1 Crónicas 15, 16).

Son figura de los instrumentos que tocaron Judas Macabeos y sus hermanos y todo el pueblo al renovar y dedicar el nuevo altar del Templo: «Este fue dedicado con cantos, cítaras, arpas y címbalos, justamente en el mismo mes y en el mismo día en que los paganos lo habían profanado. «( 1 Macabeos 4, 54).

También fueron figuradas en las campanillas que por Mandato de Dios, hizo poner Moisés en el manto de Aarón para que el pueblo supiera cuando él entraba y salía del Santuario: «Aarón irá revestido del manto para ejercer su función sacerdotal, y el sonido de las campanillas tendrá que oírse cuando entre en el Santuario, delante del Señor, y cuando salga de él. Así no morirá». (Éxodo 28, 35).

Y a las trompetas que se usaban para llamar al Pueblo y que Dios mandó a hacer en el Libro de los Numéros: «Cuando se hagan sonar las dos trompetas, toda la comunidad se reunirá delante de ti, a la entrada de la Carpa del Encuentro». (Numéros 10,3)

¿Porque se tocan de diversos modos?

Para significar la distinción de Festividades y diversos Oficios, cuya diversidad tiene su figura en la manera que Dios le mandó a Moisés con las trompetas de plata:

«Cuando se hagan sonar las dos trompetas, toda la comunidad se reunirá delante de ti, a la entrada de la Carpa del Encuentro. Pero si tocan una sola, se reunirán contigo los jefes, es decir, los capitanes de los regimientos de Israel. Cuando ustedes den un toque de trompeta acompañado de una aclamación, se pondrán en movimiento las divisiones acampadas al este»

(Numéros 10, 3-5)

En las Iglesias Metropolitanas, Catedrales, Colegiatas y Parroquias, se tocan conforme a las festividades, no en todas las ciudades y países es igual, esto por ejemplo se realiza en España, pero en países como México, no es muy común

El repique común

En México es común que media hora antes del comienzo de la Misa se escuchen los primeros repiques. Por ejemplo, si la Misa comienza a las 6:00pm, los primeros repiques se escucharan a las 5:30pm. Primero se da una campanada, seguida de una breve pausa, después, se dan otras campanadas, otra breve pausa, y otra ultima campanada. La campanada que se dio al inicio y la ultima indican que es la «primera llamada» para ir a Misa.

A las 5:45pm, es decir, quince minutos después volverán a sonar, solo que se darán primeros 2 campanadas, una pausa, otras campanadas, pausa y otras 2 ultimas. Estas indican las «segunda llamada». Al las 6:00pm, se da la «tercera y ultima llamada». Los repiques se repiten, pero esta vez con 3 repiques al inicio y al final.

Conociendo el significado de los repiques, podremos saber que tanto falta para que dé inicio la Misa de la iglesia más cercana. Para representar la alegría de toda la Iglesia, se repican todas las campanas de un campanario, durante una Festividad Mayor.

Otros tipos de repiques

En otros lugares se tocan por la mañana, simbolizando las presentaciones de Jesús antes Anás, Caifás, Herodes y Pilatos. Se tocan en la tarde cerca de las 3pm, para para hacer referencia a la hora en que murió Jesús.

En otros lugares se tocan una vez en la mañana, para hacer memoria de la Resurrección de Jesús. Al medio día, para conmemorar su Pasión y Muerte y al anochecer para recordar su Encarnación. Estas tres veces se conocen como las «tres Aves Marías», debido a que cada una de las tres veces que se tocan se reza un Ave María.

Excepciones

No se tocan las campanas en los tres días santos de la Semana Santa, Jueves, Viernes y Sábado Santo. Esto con el fin de recordar todos los momentos de angustia que vivió Jesús el jueves, su dolorosa Pasión el viernes y su estancia en el Sepulcro el Sábado. En cambio, el Domingo de Pascua de Resurrección, se tocan las campanas en recuerdo de la alegría de que resucitó y que sigue vive entre todos nosotros y reinando en el cielo a la derecha de su Padre.

Cuando hay algún caso de entredicho, tampoco se tocan las campanas. El entredicho es parecido a la excomunión, solo que en este caso el afectado no se expulsa de la sociedad cristiana, sino que se le prohíbe la asistencia a los oficios divinos, la recepción de la Sagrada Eucaristía, la recepción de los demás sacramentos y los sacramentales (agua bendita, ceniza, santo crisma).

El entredicho ocurre cuando alguien atenta contra un obispo, incita al odio a la Iglesia, promueve, dirige o apoya una asociación que actúa contra la Iglesia, sin recibir el sacramento del Orden, celebra la Eucaristía, confiesa y da absolución, quien da dinero a cambio de recibir un sacramento y quien se casa, aunque sea en lo civil, y haya hecho voto de castidad. Las campanas no se tocan por lo que se ha hecho contra el Señor y la Iglesia y para que los fieles cumplan con el respeto a Dios y a la Iglesia.

¿Porque se bendicen?

No es de extrañar que se unjan y bendigan las campanas y que se les ponga nombre.

No se «bautizan» las campanas, como vulgarmente se les dice, sino que se les dedica para el culto divino. Es por eso que se bendicen y se ungen.

Tradicionalmente muchas campanas llevaban esta inscripción:
«Laudo Deum verum, plebem voco, congrego clerum. Defunctos ploro, nimbum fugo, festa decoro»

(Alabo al Dios verdadero, llamo al pueblo, congrego al clero. Lloro a los difuntos, ahuyento la tempestad, decoro las fiestas).

 

 

Transmisión en vivo desde el Santuario de Nuestra Señora de Fátima En Directo
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