El Demonio no se atreve a proclamar el error desnudo, sino que lo viste con los colores de la verdad para que sea admitido sin sospecha… No creáis, pues, a todo espíritu, sino probad que son de Dios, por que el diablo tiene sus falsos profetas, que hablando en nombre de Dios, destruyen la verdad.
San Juan Crisóstomo.
Homilías sobre la Epístola a los Gálatas.



